Con el sueño de crear su propio taller de zapatería, sin importar las dificultades que pudiera atravesar, con pocos recursos y herramientas, pero con el entusiasmo de salir adelante, así nació el taller “Calzado Medina”, en la Gran Sultana.

En una humilde vivienda, ubicada en el kilometro 48 ½ de la carretera Granada – Nandaime, el taller familiar de “Calzado Medina”, lleva año y medio elaborando zapatos de todo estilo y tamaño; un emprendimiento que es digno de admiración.

Johnny José Barreda Medina, propietario de este negocio familiar, recuerda que en un inicio elaboraban unos cincuenta pares de zapatos, pero el negocio ha crecido, y ahora producen más de 200 pares, gracias al trabajo familiar que coordina con su mamá y un hermano.

La compra de herramientas y equipos, así como la inversión en materia prima, fue gracias a un préstamo que obtuvo con el programa de Micro Créditos en el Campo, que promueve el gobierno, a través del Ministerio de Economía Familiar Comunitaria, Cooperativa y Asociativa.

“Mi meta es seguir produciendo, abrir más mercado y esperamos que el mercado se mantenga pidiendo más”, dijo Johnny, quien reconoció que la competitividad en la ciudad de Granada es muy fuerte debido a la cantidad de talleres de zapatos que funcionan, sin embargo se muestra entusiasmado.

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“Nos dan la oportunidad de crecer en nuestros pequeños negocios y expandirnos un poco más. Nos apoyan con capacitaciones, y eso muy importante, porque también nos dan seguimiento”, aseguró Barreda Medina.

Luis Francisco Barreda, hermano de Jonnhy, dijo que el desarrollo del taller ha sido muy bueno. Antes eran trabajadores de otros negocios de calzados, pero ahora con esta oportunidad que les ha brindado el gobierno son dueños de su propia micro empresa.

La elaboración de los calzados no es todo, pues una vez que el zapato esta listo, estos son comercializados por la señora María Isabel Medina, madre de Jonnhy y Luis Francisco, quien se siente orgullosa de ver cómo su hijo ha logrado salir adelante.

“Al principio fue bastante duro, pero ahora con la ayuda de Dios, y la ayuda del MEFCCA, hemos venido creciendo poquito a poco”, expreso la señora María Isabel.

La progenitora dijo que las primeras ventas de calzados las ofrecieron en las comunidades cercanas a su vivienda en la comarca el Pochote, pero ahora los comercializan en otros departamentos, donde “Calzado Medina” ha logrado abrir mercado.

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