El prestigioso diario británico The Guardian, incluyó a Nicaragua entre sus recomendaciones de destinos turísticos para viajar en el 2018.

En el amplio reporte titulado "Dónde ir de vacaciones en 2018 - la lista de favoritos", The Guardian anima a sus lectores a conocer los diferentes destinos entre 40 países.

"¿Estás buscando inspiración para tus viajes? Explore nuestros 40 fabulosos destinos en todo el mundo, desde las capitales de la cultura hasta las playas bordeadas de palmeras, las remotas tierras salvajes y un nuevo museo en las pirámides", señala el reporte, ilustrado con impresionantes imágenes.

En el apartado correspondiente a Centro y Sur América, The Guardian recomendó visitar Nicaragua.

A continuación la reseña que el medio británico hace sobre la "Aventura en la tierra de lagos y volcanes"

Aunque tiene un pasado turbulento, Nicaragua ha sido pacífica durante casi 30 años y es oficialmente el país más seguro de la región, y sin embargo sigue siendo uno de los países menos visitados de Centroamérica. Durante mucho tiempo ha sido un lugar frecuentado por los surfistas. El número de visitantes está aumentando (1.5 millones en 2016, con un 28% de crecimiento previsto para 2017) atraídos por sus lagos y volcanes (hay 19 conos activos para escalar), ciudades coloniales y costas del Pacífico y el Caribe.

Llegar allí será más fácil desde octubre, cuando Iberia lanza vuelos desde Madrid a la capital, Managua, parando en la ciudad de Guatemala al salir, pero directamente en el camino de regreso. También se mejorará el recorrido por el país con la nueva carretera Costañera del Pacífico, que unirá algunas de las mejores playas de la costa del Pacífico.

Para los más aventureros, es posible caminar y subir en volcanes por Cerro Negro, practicar paddleboard en un lago con cráter o simplemente ir a la isla a lo largo de la costa virgen del Caribe. Y Nicaragua ya no es exclusiva de mochileros, con hoteles boutique ecológicos elegantes y asequibles apareciendo, como Isleta El Espino y Granada y Meson Nadi en la Playa Santana del Pacífico.

Fuente: The Guardian