La Plaza Roja de Moscú y el Templo del Buda Esmeralda en Tailandia eran algunos de los lugares emblemáticos recreados en esculturas de hielo en China para el festival del hielo más grande del mundo.

El Festival Internacional de Hielo y Nieve de Harbin, en la gélida ciudad nororiental china, es famoso por sus elaboradas esculturas, iluminadas con luces de colores, que representan animales, personajes de caricaturas o monumentos.

Algunas de las obras de este año se centraban en el Corredor Ruta de la Seda, una importante iniciativa de comercio y política exterior emprendida por el presidente de China, Xi Jinping, que pretende conectar Asia y Europa con una red de ferrocarriles, puertos y otras infraestructuras.

Esta semana comienzan las principales actividades del festival, que dura hasta finales de febrero. Se esperan grandes multitudes durante las celebraciones del Año Nuevo lunar, entre el 15 y el 23 de febrero. Las temperaturas en esta época del año pueden quedar por debajo de 18 grados Celsius (cero grados Fahrenheit).

La edición del año pasado atrajo a 18 millones de visitantes y supuso unos ingresos de 28.700 millones de yuanes (4.400 millones de dólares) en turismo para Harbin, según datos de la oficina local de turismo.