I

Nicaragua es “peligrosa”. Alista nada menos que un cuerpo de instructores de 526 docentes y 200 asesores pedagógicos. Presupuesto: 20.2 millones de córdobas. “Armamento”: textos, guías pedagógicas y DVD. “Campos de entrenamiento”: escuelas del país. “Ejército”: la niñez nicaragüense. Objetivo: convertir el inglés en el segundo idioma.

Francis Bacon, que no era general ni estratega militar, sino un científico y teólogo inglés, anima a la infantería: “El conocimiento de idiomas es la puerta a la sabiduría”.

Sabias palabras que hoy serán, por vez primera desde la Independencia de Nicaragua, una política de Estado. Solo así, con Educación de calidad, se puede encajar bien en el siglo y en cualquier parte.

La Vicepresidenta Rosario Murillo dijo, en noviembre del año recién pasado, que “estamos trabajando para iniciar el Aprendizaje del Inglés desde el Primer Grado de Primaria y avanzar cada año, hasta lograr en los próximos 6 años la Enseñanza y el Aprendizaje de Inglés como Segundo Idioma en toda la Primaria Regular”.

En esa oportunidad anunció que el Consejo Nacional de Universidades, el Instituto Nacional Tecnológico y el Ministerio de Educación, conformaron una Comisión Técnica. “Luego de revisar diversas alternativas, recomendaron seleccionar a la Empresa inglesa MacMillan Education, una de las dos más grandes Proveedoras de Materiales de Aprendizaje de Inglés en Primaria, para América Latina, México, Chile, El Salvador, entre otros”.

Todo esa infamia que grupitos ultraderechistas lanzan contra el gobernante Frente Sandinista de que no quiere una niñez y juventud instruida, porque así es más fácil “dominar a un pueblo ignorante”, se cae cuando uno de los mayores esfuerzos se concentra en aprender el idioma de Shakespeare.

La Vicepresidenta detalló: “En los próximos años, al finalizar el Sexto Grado, los y las estudiantes (…), la confianza que tenemos en Dios, habrán logrado el Nivel A-2 del Marco Común Europeo. Podrán comprender, comunicar, escribir frases, y expresarse en inglés en relación con el entorno familiar y social. Los prepara, todos estos Cursos, para dominar el idioma al egresar de Secundaria, Dios Mediante”.

Será el adiós definitivo a la sociedad cerrada y encerrada, provinciana y atrasada, de la que inexplicablemente una minoría aún se siente orgullosa y anhela “recuperar”.

Semejante salto divide los anales educativos en un antes y un después. El hecho trascendente, ejecutado por un Gobierno Sandinista, demuestra así una amplitud de miras, cuyas repercusiones moverán a otros niveles el andamiaje cultural y económico de la nación. Ese es el punto: Cambiar lo que ha de ser cambiado y mejorar lo que ha de ser mejorado.

Paralelo a ello, en 2018 se trabajará en el fortalecimiento de las Instituciones y de la Democracia, de acuerdo al Memorando de Entendimiento suscrito entre Nicaragua y la Organización de Estados Americanos. El perfeccionamiento de los procesos electorales que convocan la voluntad de la ciudadanía, es prioridad del Estado. De otra forma, no existirían fuertes y serios compromisos con la OEA.

Hay que recordar el desastroso funcionamiento del Consejo Supremo Electoral, como ocurrió en 1996 y durante otros episodios. Entonces la derecha, beneficiaria del comportamiento anómalo de tales autoridades, nunca se preocupó por conocer con precisión el verdadero veredicto popular.

II

La Educación es la base principal de una nación. Es la que acaba de darle contenido a los símbolos patrios. Entonces dejan de ser huecos como los tambores de septiembre y las filosofías vaporosas de quienes nunca pusieron los pies en la realidad.

Estados Unidos debería respaldar esta iniciativa de la masificación del inglés, con la misma pasión que algunos antiguos líderes demostraron cuando afincaron a los Somoza, con el desgastado pretexto de salvar a Nicaragua de “las garras de Moscú”.

Al incubar una dictadura sangrienta, despótica y terriblemente antidemocrática, cuyas crías prohijaron desde Hoover y Roosevelt hasta Ford, pasando por Truman yNixon, se desgració la Historia de Nicaragua.

Carlos Fuentes describió así al trigésimo segundo Presidente de EEUU: “¿Cínico y pragmático? También lo fue, y coexistió con Batista, Trujillo y el asesino de Sandino, Anastasio Somoza, del cual, famosamente, (Franklin D.) Roosevelt dijo: ‘Es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta’”.

Tanto gasto de los impuestos del pueblo estadounidense en sostener al somocismo no sacó al país del subdesarrollo: lo hundió siglo abajo del sótano del Tercer Mundo. Y de ahí no se sale en una década. Los Sandinistas no son magos.

Nuestro país resurge del colapso moral que significaron 45 años de latrocinio, renace de la desintegración del Estado Nación y se levanta de ser un triste y despreciado infra Estado, subalterno, relativamente importante, en esos tiempos, solo para satisfacer las necesidades de las metrópolis.

Al considerar esas memorias, con un trágico pasado donde nos amoldaron como un rústico abastecedor de materia prima; al observar que hay una nueva generación cuyos padres y abuelos en su mayoría fueron los grandes damnificados del sistema, nos ayuda a valorar los logros alcanzados. Y esto sin sumar la guerra, de alta y baja intensidad, que Ronald Reagan atizó contra Nicaragua sin importarle atropellar la institucionalidad de los Estados Unidos.

III

Con el 5%, Nicaragua 2018 se ubica como la tercera economía en crecimiento en el subhemisferio, confirmado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Cepal.

Demoler lo construido a partir de las distorsiones de una minoría de extrema derecha sin representatividad nacional, enfilada en destruir la reputación del país conforme a su agenda política, no se corresponde con los valores de los Padres Fundadores de la Unión Americana.

Pero he ahí que por puro oportunismo, quienes supuestamente son los “amigos” de Estados Unidos, haciéndose pasar por “convencidos demócratas”, nunca, durante sus años en el poder, se interesaron en la educación pública, motor de arranque de las verdaderas democracias.

La elite con sus ministros no tenían confianza en el sistema educativo. Sus hijos estudiaban en costosos colegios bilingües o en el extranjero. ¿Qué interés afectivo podrían tener hacia un alumnado ajeno, extraño y sin apellido ilustre?

El Ministerio de Educación al recibir en los primeros días de diciembre los 85 mil libros de texto con DVD, pone en las manos de niños y niñas –en vez de un arma que apunte y amenace a la humanidad–una eficaz herramienta para toda la vida.

¿Populismo?¿De nuevo el burdo cuento de “las garras de Moscú”? No. Es evitar que Nicaragua sea fábrica de inmigrantes. Es entrenar la inteligencia de la niñez y adiestrarla en nuevas habilidades para ser mujeres y hombres más competitivos. Es Amor al prójimo, esa esencia del cristianismo que tanta falta hace en el mundo actual.

Presidente Donald Trump: ¿Cómo podría ser considerada enemiga una República donde se impartirá la lengua de Herman Melville, Ralph Waldo Emerson y William Faulkner?