Tras unas seis horas de asedio por parte de unos 40 agentes de policía y fuerzas especiales, las autoridades informaron al canal local de la NBC en Denver (Colorado) que encontraron cuatro cadáveres en la vivienda que tenían acordonada, uno de ellos el del supuesto tirador. Otra persona consiguió escapar de la vivienda, según las mismas fuentes.