Para empezar, el avance de los hermanos separados, aunque ningún instrumento estadístico lo haya medido científicamente, no parte del año 2007, cuando inició la administración del Presidente Daniel Ortega.  Sería, además, una enorme injusticia presentar el “acercamiento” de líderes evangélicos al Frente como si fuera por primera vez,  y peor, considerar una conspiración el fenómeno de masas que experimenta el protestantismo para quebrantar a la Iglesia Católica. Aquí, la explicación teológica del superior eclesiástico parece superada por un fervor político no del todo célibe.

De paso, los evangélicos no necesitaron de los crucifijos exigidos por el Obispo Auxiliar de Managua para demostrar qué tan cristianos son, sino que acudieron a una fórmula sencilla, libre de majestuosas poses: doblar rodillas ante el Señor de Señores y Rey de Reyes, Jesucristo y... obedecer.

En una entrevista en el diario La Prensa, el Obispo Auxiliar de Managua al ser preguntado sobre el aumento de la Iglesia Protestante, y la disminución de fieles católicos, dijo: “Los obispos tenemos nuestras dudas acerca de esas estadísticas”. Analicemos por partes.

1)    Dudas. Es decir, si hay desconfianza, es porque puede haber alguna falsificación en los datos. Pero cómo será esto, si ni siquiera hay un censo. ¿De qué vamos a tener “dudas”? ¿De qué fuente se “informa” el Obispo? Hay imaginaciones desbordantes, pero… ¿llegar a inventar un Censo Nacional de la Religión? ¿Desde cuándo las confesiones o el instituto especializado hicieron un estudio científico y no sesgado sobre los porcentajes de católicos, protestantes, testigos de Jehová, mormones, musulmanes y creyentes del agua clara?

Bien, sigamos estas “verdades” que se dan por sentadas sin que nunca hayan existido siquiera de pie. Digamos que se hizo el “censo” aunque sea apócrifo: ni el FSLN ni mucho menos los evangélicos, cada uno por su lado, demuestran “sus músculos” en el papel y todo lo que aguante de números.

El Frente y las Denominaciones Evangélicas utilizan las plazas abiertas y los estadios, unos durante actos importantes y otros en cruzadas, ayunos, campañas y vigilias evangelísticas. No hay forma de manipular una plaza o las calles. O los mismos templos. Se llenan o no se llenan. El resto es realidad de escritorio. El Vicesuperintendente Reverendo Rafael Arista dijo que “en Nicaragua solamente existen dos organizaciones capaces de llenar la plaza de la Fe: El partido gobernante FSLN y las Asambleas de Dios”. (Noticias Cristianas. Abril 2012)”.

2)    “No creemos que en este momento la Iglesia católica esté disminuyendo en número y que se esté dando un paso masivo a la Iglesia protestante”. Ciertamente, si se incrementa o no el protestantismo, eso nada tiene que ver con que haya una administración sandinista. Pero es tiempo de dejar de pensar de manera provinciana: el “paso masivo”, no un registro estadístico en el país, trasciende nuestro mapa y sus huellas se hallan en América Latina.  

De hecho, un cable de la agencia italiana IPS revelaba allá en octubre de 2004 que de "Continente de la Esperanza", América Latina pasó a ser el de las “Preocupaciones” para El Vaticano, al descubrir una abundante "hemorragia" de fieles que decidieron irse a iglesias evangélicas u otras opciones. El prelado debe saber bien de esto: él estaba en Roma, el Frente fuera del poder y los hermanos separados llenando estadios completos.   

3)    “Creo que hay grupos de poder en Nicaragua interesados en hacer ver que la Iglesia es débil”.
Las informaciones señalaban que Brasil, México, Guatemala y Costa Rica, países tenidos como herméticamente católicos, registraban hace ocho años una desocupación de las bancas parroquiales con tamaño de éxodo. "Dios ha pasado a segundo plano", llegó a decir el presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, sin recurrir al facilismo de buscar chivos expiatorios en la política.

En Guatemala, subrayaba el informe, cerca de un tercio de su población de 12 millones de personas “dejó ya el catolicismo para sumarse a iglesias evangélicas”. Nunca se oyó tampoco que las autoridades eclesiásticas chapinas trataran de responsabilizar de esa situación a “grupos de poder”  interesados en exhibir la “debilidad” del catolicismo, y bien que podían, con razones más creíbles por lo menos: el peso en esos años del General derechista Efraín Ríos Montt (Iglesia del Verbo) o de las estructuras que llevaron al “profeta” de la Iglesia Elim, Jorge Elías Serrano, al solio presidencial. Aún ahora, casi una década después de aquel estudio, se aprecia la influencia  protestante en el nombramiento del doctor Harold Caballeros, como Canciller.

¿Acusará algún Obispo al General Otto Pérez Molina de dañar a la Iglesia Católica solo por nombrar al fundador de los Ministerios El Shaddai como jefe de la diplomacia guatemalteca?

En el caso de Nicaragua, monseñor Eddy Montenegro, Vicario de la Curia Arzobispal, al referirse en 2004 a la masificación de la Iglesia Protestante me dijo, y copio sus palabras: el fenómeno “no es algo nuevo”.  "Indudablemente hay fieles que abandonan las parroquias”.

“La ultraderecha del capitalismo”

Monseñor Montenegro no es un hombre improvisado en los temas sociales, sabe de historia y su palabra no ha variado desde hace lustros en cuanto a su visión del mundo. Desde aquel cargo en la Jerarquía Eclesiástica, dijo, sin importarle el uso de términos supuestamente exclusivos de la izquierda:  

“El Plan Rockefeller trataba de aminorar la cantidad de gente que tenía la Iglesia Católica, en vista que en cierto momento la ultraderecha del capitalismo creyó que la Iglesia le hacía un contrapeso porque aglutinaba a la mayoría de las personas. De ahí, pues, nace aquel plan que debía financiar una serie de iglesias protestantes que estaban divididas para tratar de menoscabar la unidad de la Iglesia Católica". ¡Interesante este concepto de la ultraderecha del capitalismo!

Sin contaminar de política su análisis, enfatizó en esos días que el plan “No es de ahorita. Ha habido un empeño en quitarle fuerza a la Iglesia. Acordate que se tuvo miedo porque América Latina se aglutinaba por varias cosas: uno, un idioma, una cultura que da una idiosincrasia, y un tercer aglutinador: la fe católica. Era quitarle fuerza al empuje que tenía la América Latina. A raíz de eso nació la Teología de la Liberación y ese tipo de opciones. Hay gente de buena fe que busca formar a las iglesias cristianas, pero también se parte de una mala fe, que es quitarle poder a esa convocatoria que la iglesia ha tenido y que no hay duda, en el caminar de estos últimos 20 y 25 años algunos se han ido, pero también hemos sabido de testimonios de gente que ha regresado, y en muchos lugares la Iglesia está fuerte en el sentido del compromiso”.

4)    “Y basta ver cómo hay pastores protestantes que se han acercado a estos grupos de poder, y a partir de ese acercamiento, que curiosamente, los grupos de poder no lo han querido con la Iglesia católica, de ahí ha venido esta idea (de crecimiento) que no es del todo verdadera”.

El comentario del Obispo Báez sacrifica la memoria histórica, los datos y los hechos en aras de fines intensamente terrenales más que espirituales. Además de reducir la Iglesia Católica a la jerarquía oficial y de excluir a la inmensa feligresía con la que los gobernantes se han reunido con sus programas sociales, al hablar de “acercamiento” de pastores al gobierno, deja entrever que hay otro tipo de intereses.

No obstante, el Comandante Ortega, tanto dentro como fuera del Ejecutivo ha mantenido un estrecho acercamiento con los líderes protestantes nacionales e internacionales. Así lo dice la historia. En 1987, el reconocido predicador Yiye Ávila fue recibido por el hoy Presidente, y luego el evangelista predicó libremente en varios puntos del país. También se reunió con el famoso televangelista conservador Alberto Motessi. Ha sostenido encuentros incluso con Franklin Graham, hijo de Billy Graham, ambos convencidos de los valores estadounidenses y pastores de muchos presidentes de los Estados Unidos de América. ¿Dónde está la “divina” conspiración?

El reverendo Augusto C. Marenco, en el 2004, cuando gobernaba Enrique Bolaños, dijo: "No es que le robemos fieles a la Iglesia Católica. Es avivamiento del espíritu que toca a los hombres, para que tengan un encuentro con Dios". Después, contestó esta pregunta:

Pastor, Marenco ¿cuántos evangélicos hay en Nicaragua?


"No hay datos exactos, pero por deducción, si se va a las iglesias que están creciendo, algún domingo, se verá el desfile de centenares de gente. Nosotros vamos a abrir un séptimo culto por la cantidad de gente. También ocurre en la iglesia del pastor Ovidio Balladares, en la de "Toto" Duarte. Las iglesias Ríos de Agua Viva, del hermano Omar Duarte; Mi Redentor, Hossana, están totalmente llenas. ¿Qué significa?, que la cantidad de gente que se encuentra con Dios es increíble. Más que en otras décadas, antes no había cultura bíblica, y ahora uno se queda asustado de que los católicos están leyendo la Biblia”.

Al Obispo Báez solo le faltó hablar de un Plan Rockefeller-Sandinista para apoderarse de Roma.