El 25 de diciembre es el Día de Navidad, una fecha que celebra desde hace varios siglos el Nacimiento de Jesús o Niño Dios.

Esta festividad decembrina evoca el amor, paz, tranquilidad, solidaridad, compañerismo, eso y mucho más. Es una fecha también para compartir en familia y es catalogada como la fiesta cristiana más popular.

Según la historia, sus orígenes se remontan cerca del año 200 cuando se dan las primeras expresiones de celebración adjudicadas al Nacimiento de Cristo.

Sin embargo, es en el año 350 que el Papa Julio I pidió que el 25 de diciembre fuera celebrado como una fecha especial para el Natalicio de Jesús, siendo decretado por el Papa Liberio en 354, y a partir de ahí la festividad ha perdurado a través de los siglos hasta nuestros días.

En Nicaragua, esta celebración llega con los españoles, pues es en España que nace la tradición del Nacimiento o Belenes, la cual es fundada por San Francisco de Asís en el Siglo XIII.

Los españoles ingresan las celebraciones religiosas, especialmente la de la Inmaculada Concepción, luego Santiago y por último el Nacimiento del Niño Jesús, con estas tres expresiones la religión Católica se entroniza.

Son los Padres Franciscanos quienes introdujeron los primeros Nacimientos a las ciudades coloniales de León y Granada.

Tienen su particularidad y es la expresión teatral de Las Pastorelas, conocido también como El Pase, en las cuales se escenifican el Nacimiento del Niño, la huida y sus personajes, como la Virgen, San José, el Niño y los Reyes Magos.

Las Pastorelas son obras teatrales que en los pueblos han sido muy populares. Para el investigador cultural Wilmor López, actualmente ese teatro popular religioso es conocido en todo el país, especialmente por los católicos, realizándose en iglesias, instituciones y personas tradicionalistas sobre todo en Monimbó.

Otra expresión que forma parte de esta tradición cristiana de los nicaragüenses es el rezo del Novenario que empieza el 16 y culmina el 24 de diciembre en la Nochebuena, víspera de la Natividad del Rey de Reyes.

Estos rezos se realizan en todos los municipios y departamentos del país, y constituyen junto a los Pases del Niño o Pastorelas un atractivo de esta celebración católica.

Belén, Rivas, es el único lugar del país donde celebran, desde el 16 de diciembre cada noche del Novenario una procesión del Niño Dios, siendo el 24, la última noche, la más lujosa.

En Granada tienen por costumbre en las madrugadas sonar el Son de los Cachos o cuernos, y solo se da en la Iglesia de Guadalupe.

Sones de Pascua orgullo de Nicaragua

Asimismo, la música juega un papel esencial en la animación festiva de la Navidad, al sonar la variedad de Sones de Pascua y Villancicos.

López indicó que los nicaragüenses estamos acostumbrados a cantar villancicos extranjeros como Los peces en el río o El burrito de Belén, “pero aquí tenemos villancicos y Sones de Pascua nicaragüenses, que son un orgullo para Nicaragua”.

Recordó que fue con el Gobierno Sandinista en la década de los ochenta, cuando el Maestro Pablo Buitrago sacó los Villancicos y Sones de Pascua de grandes maestros como Carmen Vega, Alejandro Vega Matus, Pablo Vega Irraudez, Carlos Ramírez Velásquez y los dio a conocer.

Esas piezas dadas a conocer en el 80 y el 81 son las que hoy interpreta la Orquesta Nacional de Nicaragua”, dijo el experto en cultura.

Mencionó que los Sones de Pascua son el orgullo de música para los nicaragüenses, que son derivados del villancico español.

Además, dio a conocer la diferencia que hay entre los Sones y los villancicos, los primeros son musicales, mientras que los segundos tienen letras.

López explicó que el ritual del Nacimiento se da de la siguiente manera: Colocando en un espacio del hogar el establo con estatuillas de la Virgen, San José, la mula, el buey, en los días de diciembre, permaneciendo hasta el 7 de enero. Antes del 24 la imagen del Niño está cubierta por un lienzo, el 25 se descubre, el 26 se ubican los pastores y el 6 los Reyes Magos.

Navidad en el Caribe

Las regiones autónomas del Caribe también celebran esta tradición católica, a pesar que predomina la religión morava. En Bluefields realizan Las Pastorelas en la tarde, mientras que en Bilwi, las hacen en la madrugada.

Asimismo, se presenta el baile-juego llamado Urah-le (Mani Raya Aula), que significa Viene el Año Nuevo. Esta era una tradición de los miskitos que se hacía para celebrar el florecimiento del árbol de roble, que significaba la venida de un Nuevo Año, pero con la llegada de los españoles la trasladaron a la Navidad.

También resalta la gastronomía típica, en la cual se puede encontrar diferentes pasteles a base de quequisque, yuca, harina, banano y arroz, así como la sopa marinera con cangrejos King Kraf que son gigantes, lleva langosta, camarones, caracoles, pescado y leche de coco.

En bebidas se encuentra el saman laya, mejor conocida como chicha y el sorril, que es una bebida de origen afrodescendiente elaborada con la fruta de la planta de Jamaica y jengibre.

Gastronomía típica

Wilmor destacó en la región del Pacífico la gallina en chinamo o lo que es la misma sopa de gallina era el platillo típico de la Navidad y hoy día se hace muy poco.

“Ahora con la globalización, está la gallina henchida o rellena, lomo relleno, pavo relleno que es el mismo chompipe o guajalote, nacatamal, que es el plato favorito de Navidad en Rivas. Hay una variedad de platos, pero prevalece el lomo relleno”, señaló.

Estos platillos eran acompañados por bebidas como chicha de maíz y de jengibre o vino casero, aunque ahora se consume más las bebidas gaseosas. Además, están los postres como la sopa borracha o marquesote, Pio V o Tres Leches.

López mencionó que todo ha cambiado con la globalización y con ello las costumbres, se ha nicaraguanizado algunas tradiciones como el Merry Christmas, Santa Claus, el árbol de Navidad, las instalaciones de luces, el plástico que ha sustituido la artesanía y las flores naturales.

De una forma paulatina, la modernización y el comercio han sustituido algunas tradiciones nicaragüenses”, indicó.

Asimismo, se refirió al trabajo del Gobierno en promover la celebración de la Navidad, expresando que ha hecho un trabajo valiosísimo, porque ha restituido el Nacimiento como arte público monumental y no como casero, haciéndolo público en la avenida “y eso es extraordinario”, resaltó.