Científicos de la Universidad de Rutgers (EE.UU.) han descubierto una enorme acumulación de rocas en estado de fusión que está subiendo hacia la superficie terrestre en el noreste del país norteamericano, informa Science Alert.

Los datos recopilados permitieron registrar una anomalía térmica, que al momento se ubica a una profundidad de 200 kilómetros bajo tierra. Se trata de una burbuja de 400 km de diámetro, cuya temperatura supera en cientos de grados la de las formaciones rocosas inmediatas.

La anomalía afecta a los estados norteamericanos de Vermont, New Hampshire y Massachusetts. En esa zona de EE.UU. no hay volcanes activos, por lo que los geofísicos creen que se han topado con un fenómeno relativamente reciente.

Los científicos están seguros de que una erupción sería el desenlace natural para esta acumulación de magma, pero consideran que antes de que se produzca ese evento pueden pasar millones de años.