Julito cerraba sus ojos lo máximo posible para dar más espacio a que su sonrisa en su cara. Tenía en sus brazos un helicóptero amarillo, que escogió entre la montaña de obsequios llevados por el Gobierno Sandinista a su escuela Pedro Joaquín Chamorro, en La Borgoña, Ticuantepe.

Sus palabras fueron escasas pero sus expresiones suficientes para advertir que esta Navidad muy especial, pues para él, cada año se disfruta con mayor alegría.

Padece de síndrome de Down, pero en su escuela es un niño más, que brinca, baila, canta, juega y aprende.

Habita en el barrio 19 de julio, de La Concha, a unos 18 kilómetros de la escuela, pero fue de los primeros en llegar a recibir su regalo este domingo, con un peinado perfecto y vistiendo una camisa polo que hacía juego con los pantalones cortos con los que podría disfrutar cómodamente de este día especial.

Su madre, María Concepción González, que es profesora de este mismo colegio, aseguró sentirse muy contenta y agradecida, porque sabe que tanto su pequeño, como miles más en todo el país podrán estrenar un juguete.

No se ha quedado ningún lugar, ningún niño sin un juguete”, comentó también contagiada de la felicidad que irradia su angelito.

La profesora asegura que durante los últimos tres años que ha permanecido el niño en esa escuela, ha sentido la dedicación y la paciencia de la comunidad educativa, en la que gracias a la modalidad de educación inclusiva, muchos otros niños con discapacidad pueden recibir una educación de calidad.

Su padre por su lado, Eduardo Calero, cuenta que ha sentido grandes avances con su hijo y que sus sacrificios sumados a los esfuerzos del gobierno, van haciendo que Julio crezca en un entorno feliz y lleno de amor.

“Gracias a Dios los docentes han estado muy al tanto de él, independientemente de su pequeña discapacidad que tiene, pero yo le agradezco a los profesores, que como dicen en el lenguaje popular, ‘pilas puestas’, siempre me le han apoyado y me le han ayudado para salir adelante”, dijo.

De acuerdo al delegado del Mined para Ticuentepe, Oscar Rivas Montano, son más de 4,600 los juguetes distribuidos en 9 centros de estudios, incluyendo un CDI que cuenta con 17 niños y niñas.

Los juguetes son entregados en las comunidades lejanas, tanto de Ticuantepe, como del resto del país, en preescolares comunitarios, preescolares formales, primaria regular y primaria multigrado.