A raíz de las calamidades naturales murieron 9.500 personas, mucho menos que en 2011, en que se cobraron casi 30.000 vidas.

El mayor daño económico, de 25.000 millones de dólares, lo causó el huracán Sandy a EEUU. Una duradera sequía costó a la economía de ese país 20.000 millones de dólares, de los que las aseguradoras deberán compensar unos 15.000 – 17.000 millones. Son las pérdidas récord de la agricultura estadounidense.

El daño económico sufrido a escala mundial resultó ser muy por debajo en 2012 de los 400.000 millones de dólares registrados en 2011, de los que las compañías de seguros tuvieron que indemnizar 119.000 mil millones. Pero el número de las catástrofes fue mayor: 900 en comparación con las 820 en 2011.

El tifón Bopha, que azotó a Filipinas, se cobró el mayor número de vidas, más de un millar.

Munich Re, con más de 47 mil trabajadores, es uno de los líderes del mercado mundial de reaseguramiento.