Al menos 14 cascos azules pertenecientes a la Misión de Paz de la ONU en la República Democrática del Congo (Monusco) han muerto y 53 han resultado heridos durante un ataque al este del país, en la provincia de Kivu Norte.

Según la Monusco, varios rebeldes atacaron una base localizada en Semiliki, en el área de Beni durante la noche del jueves, lo que llevó a un fuego cruzado entre los milicianos y la fuerza conjunta de la ONU y el Ejército congoleño.

La mayor parte de los fallecidos eran de nacionalidad tanzana, según ha comunicado la agencia, mientras que otros cinco soldados pertenecientes a las Fuerzas Armadas congoleñas también murieron durante el asedio, han confirmado fuentes oficiales.

El Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, ha dicho que el ataque es uno de los peores en la historia reciente contra las fuerzas de paz de la ONU, al mismo tiempo que ha expresado sus condolencias a los familiares de los soldados abatidos.

La Monusco ha identificado como posibles perpetradores del ataque a los rebeldes de las Fuerzas Democráticas Aliadas (FDA), un grupo de origen ugandés, pero integrado por milicianos congoleños y ugandeses, que se encuentra localizado en ese área desde hace años y que ha protagonizado episodios violentos tanto contra la población como contra las fuerzas armadas.

El origen del grupo se remonta a mediados de los años noventa y durante los últimos años ha reclutado a civiles en el área de Beni, hostigando, asesinando y violando a su paso.

A principios del mes de octubre la insurgencia de las FDA mató a otros dos cascos azules y una semana después fueron encontrados los cadáveres de 26 personas maniatadas y con el cuello roto, que murieron presuntamente tras una emboscada en una de las carreteras principales del área de Beni.

Entre 2014 y 2016 más de 800 personas han perdido la vida a manos del grupo. La Monusco se estableció en el país en el año 2010 con el objetivo de proteger a una población civil que había sido masacrada después de años de conflictos civiles (a la Segunda Guerra del Congo se la conoce como la Guerra Mundial africana) y la permanente acción de los grupos rebeldes.

Desde entonces, 93 miembros de la misión (entre soldados, policías y civiles) han perdido la vida durante su servicio en el país, asegura la agencia Reuters.