La procesión inició a las dos en punto de la tarde con la presencia de todos los obispos y sacerdotes de la Arquidiócesis de Managua, liderada por Monseñor Brenes que iba montado en una carroza junto al obispo auxiliar Monseñor Silvio Báez.

Entre cantos y vivas a Cristo, a la Virgen María, los católicos caminaron un par de kilómetros durante los que izaron al aire pañuelos de todos los colores en señal de júbilo y devoción, hasta llegar a los predios de la Catedral de Managua.

Al inicio de la jornada religiosa, Monseñor Brenes y Báez realizaron la bendición a la hermosa imagen de la Virgen Concepción de María, instalada en las alturas de la Catedral.



También estuvo presente durante toda la ceremonia religiosa la Virgen del Trono, que este 2012 cumplió 450 años de presencia en Nicaragua. La Directora de la Policía Nacional, Primer Comisionada Aminta Elena Granera asistió a esta jornada.

Fue notoria la numerosa presencia de jóvenes de todas las edades, personas con capacidades diferentes, adultos mayores y niños que junto a sus padres se mostraban regocijados en esta procesión de año nuevo.

“Bienaventurados los que trabajan por la paz”, rezaba una gigantesca manta instalada junto al altar construido en las afueras de la catedral donde todos pedían la paz mundial, como un derecho que tienen los ciudadanos del mundo.

"Cristo Ayer, Cristo Hoy, Cristo Siempre", fue otra de las frases que expresaban desde los parlantes y que eran celebradas por el pueblo católico que llegó de todos los rincones de Nicaragua.

Brenes leyó frases utilizadas por el Santo Padre Benedicto XVI, mismas que “los invita (a los católicos) a ser verdaderos forjadores de la paz, como lo expresa en su mensaje para esa hermosa jornada de la paz, con el lema bienaventurados los que trabajan por la paz”.

“Nos dice el Santo Padre que el deseo de la Paz es una aspiración esencial de cada hombre y coincide en cierto modo con el deseo de una vida humana plena feliz y lograda. El hombre está hecho para la paz que es un don de Dios”, subrayó Brenes.



También hizo un llamado a los jóvenes a aprender el valor y el método de la coexistencia pacífica, el respeto y promoción del diálogo y la comprensión.

Brenes recordó que este año es celebrado en todo el mundo la Jornada Mundial por la Paz y “por tanto es necesario estar unido en Cristo y María para lograr alcanzar un mejor mundo”.

El padre Héctor Castrillo, Vicario de Catedral dijo estar muy entusiasmado por la gran presencia de la población que cada año se multiplica para obra y gracia de Jesucristo.

“Un año más que vivimos en paz y felicitamos a todos los nicaragüenses este primero de enero, en esta jornada  de oración por la paz que la encabeza el Santo Padre Benedicto en esta jornada que hace desde Roma y nos unimos a nivel mundial a orar por la paz. Tenemos que ser amantes de la paz, defender la paz y promover la paz”, dijo Castrillo.

Algunas personas que consultamos durante la procesión a Cristo Rey, reconocieron que en Nicaragua se vive en Paz y que la misma debe fortalecerse cada día, ya que esto permitirá mayor desarrollo del país.



Doña Isabel López del barrio Riguero, dijo que esta primera celebración católica permite renovar el amor hacia Dios, hacia Jesucristo y hacia María que permite que vivamos en paz.

“En Nicaragua hay paz, pero debemos luchar por mantenerla todos los días, en esta Nicaragua de hoy día gracias a Dios vivimos en paz”, comentó doña Isabel.

“Dios quiera que este año sea prospero en otras cosas como hemos tenido. Aquí se reafirma la fe hacia Dios y siempre he venido a esta procesión con fervor y devoción”, dijo doña Hilda Primitiva Palma de 78 años y del barrio Isaías Gómez.

Mientras tanto Aldo Mario Gutiérrez, originario del municipio de Santa Teresa en Carazo, pidió que en el mundo haya menos guerra y se profundice la paz.

“Hay mucho pleito y cada día más muertos por guerras, hay que tener la fe en Dios que se componga esto. En Nicaragua vivimos en paz, pero debemos de luchar porque haya menos gente pobre”, manifestó Aldo.

(FOTOS: CARLOS CORTEZ)