El grupo de terroristas atacó una mezquita sufí en la localidad de Al Rawda, portaban la bandera del Estado Islámico, dijeron las autoridades egipcias.

Los atacantes detonaron una bomba y abrieron fuego contra los feligreses en lo que se convirtió en el atentado más mortífero contra civiles en la historia moderna de Egipto. 

Hasta el momento los servicios sanitarios han establecido en 305 el número de víctimas mortales del atentado, y en 109 el de heridos.

El grupo que organizó y ejecutó el atentado estaba integrado por 25 o 30 combatientes, ha informado a la prensa el fiscal a cargo de la investigación. Según recoge el diario Al Ahram, los yihadistas llegaron a la mezquita de Al Rawda en varios vehículos con la insignia negra y blanca del Estado Islámico.

Tras la explosión inicial, los terroristas tomaron posiciones frente a la puerta de la mezquita y sus doce ventanas y abrieron fuego con armas automáticas, primero contra las personas que huían del edificio, y después contra las ambulancias que llegaban para evacuar a los heridos.

El presidente del país, Abdel Fattah al Sisi, pidió una respuesta "brutal" para los atacantes de la mezquita y ordenó efectuar acciones aéreas contra posiciones terroristas. El atentado todavía no ha sido reivindicado por ningún grupo extremista.