Los especialistas, tres cubanos y dos nicaragüenses, de la empresa Agricorp, destacaron las bondades surgidas de la harina extraída del trigo ruso cuyo primer embarque donado por la Federación Rusa de 25 mil toneladas ha estado siendo usado en Nicaragua y se espera que a inicios de abril llegue otro cargamento de otras 25 mil toneladas hasta completar 100 mil en el año.

De acuerdo con especialistas el uso de la harina sacada del trigo ruso tiene algunas ventajas por encima de otras sacadas de trigos importados de otros países, entre las cuales está el precio más bajo y la reducción de algunos insumos, lo que al final da al panificador una baja en los costos de producción.

Los planteamientos surgieron durante una capacitación realizada por los especialistas cubanos y nicaragüenses en la panadería Jaime Leal de Martha Josefa Jaime Leal, para probarle a la propietaria la efectividad de la harina procedente del trigo ruso y en ese sentido le hicieron una demostración con las condiciones tecnológicas que ella tiene.

Buenos resultados en pan confeccionado con harina rusa

Al respecto Juan José Velásquez Santos, especialista cubano en Tecnología de la Panificación destacó que el pan que lograron obtener de la harina del trigo ruso, con las condiciones de la panadería de la señora Jaime Leal, se mostró muy bueno y similares o mejor que otras harinas de otras procedencias.

Velásquez Santos dijo que el equipo cubano dio recomendaciones y sugerencias tecnológicas a la panificadora, como por ejemplo darle más tiempo de precalentamiento al horno, alrededor de 10 a 12 minutos, como el tiempo requerido para la cocción del pan

Por otra parte expresó que el calentamiento del horno debe alcanzar los 230 grados Celsius, que es la temperatura adecuada en que se debe cocinar este tipo de pan y que salga un producto mejor, aceptable y que aproveche las bondades de la harina surgida del trigo importado de Rusia.

Recomendaciones de especialistas

Por otra parte la panificadora manifestó  que se encuentra conforme con la demostración que le hicieron los expertos cubanos y que por lo tanto seguiría trabajando con la harina rusa trabajó bien conforme a lo que se revolvió ahorita, está bien y agregó que espera seguir trabajando con ella, claro mejorando las condiciones de proceso en la panadería.

Doña Martha tiene 10 trabajadores que procesan 13 quintales de harina en promedio al día y distribuyen pan directamente o por medio de otros distribuidores a un total a unos 16 barrios.

El quintal de harina vale 650 córdobas, en tanto las otras harinas salen a unos 850 córdobas, en tanto que puede usar un poco menos de azúcar y de otros insumos, con lo cual bajan los costos al panificador.