El municipio costero de Tola se considera como una de las potencias nacionales en turismo, sin embargo, muchas familias continúan desarrollando prácticas artesanales para generar ingresos familiares.

Es el caso de las mujeres cooperadas, quienes como actividad principal o secundaria, elaboran todo el año piñatas coloridas, que resultan ser el “alma” de las fiestas infantiles, principalmente para la temporada de fin de año.

María Mayela Cabrera es la pionera de este arte. Es profesora de tiempo completo desde hace 31 y usa las tardes y días libres para cumplir con los encargos.

Como todos quienes desarrollan actividades artesanales en Rivas, la jornada inicia por la madrugada. A las 4:00 am está en pie para ir sacando el lote de piñatas. Posterior a eso dedica una hora para hacer la planeación de las clases.

Por la noche si tengo tiempo y vengo con deseos de trabajar, continúo con mis piñatas”, afirma.

Esta actividad que se ha vuelto tradición en el sector tres de Tola, inició tras una capacitación ofrecida por el Instituto Nacional Tecnológico (INATEC), la entidad del Gobierno Sandinista orientada a capacitar y certificar en oficios a los nicaragüenses.

Sin embargo fue su esfuerzo y perseverancia el que ha servido de ejemplo para los demás habitantes de su comunidad.

Hemos crecido, yo he crecido. Hemos prosperado bastante. Ya tengo como 6 años trabajando con mis piñatas y me gusta porque es un trabajo que desde que descubrí que tenía ese talento, me gusta”, afirma.

Artículos con mensaje

Las figuras que crea a partir de papel periódico y papel de colores cobran diversas formas, entre ellas personajes de caricaturas e incluso aquellos que llevan un mensaje de prevención.

En su stock, al ser visitada por El 19 Digital, contaba con una piñata que representaba una cajetilla de cigarros.

Yo dije, le voy a ponerle esto porque además que la van a reventar que lleve un mensaje, porque sabemos que el cigarro es dañino para la salud y estamos en función de tener una salud preventiva y evitando el consumo de cigarrillo así las personas van a vivir más sanas”, observa.

Las piñatas se venden todo el año, pero es diciembre cuando la carga de trabajo aumenta. Cada año, desde que trabaja con la alcaldía sandinista local, obtienen un pedido de 750 piñatas.

Trabajo familiar

En el oficio de elaborar piñatas intervienen no solo la responsable del hogar, sino cada uno de los miembros de la familia, desde los más grandes hasta los más pequeños.

En la casa continua, sobre el suelo aún de tierra se van colgando los “muñecos” a medio armar. De esto se encargaba Idania, la nuera de la mujer que fue capacitada en ese hogar.

Es muy importante (tener ese oficio) y se ayuda bastante uno con las necesidades. Es algo bastante importante y ella (su suegra) ya tiene bastante de estar haciendo piñatas”, comenta.

Para esta temporada, ellos también recibieron el encargo de fabricar las piñatas para los niños de las fiestas en Tola.Ahí entre todos ella busca para que le ayuden y entre todos ahí, hacemos el esfuerzo de terminarlo”, dice, dando también gracias a Dios por tener la vía para poder celebrar también en su hogar unas felices fiestas.