Expertas del Centro de Vulcanología de las Islas Canarias junto a un equipo de especialistas del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER) llegaron hasta el Volcán Cerro Negro en el departamento de León, para realizar mediciones y monitoreo de gases y suelos, a fin de contar con una base actualizada de datos de la actividad del coloso.

Para las expertas, el volcán cuya última erupción se registró en 1999, requiere de un constante monitoreo, tomando en cuenta que en sus faldas existen muchas comunidades que podrían resultar afectadas en caso de una explosión.

Marc Alonso, especialista, refirióEs importante tomar en cuenta que un volcán antes de hacer erupción avisa y sus principales señales son la deformación del terreno, los gases y los terremotos, razón por la cual estamos haciendo un monitoreo de los gases que emana y evaluar su comportamiento, tomando en cuenta que previo a una erupción, el dióxido de carbono aumenta y al verlo podríamos predecir su actividad”.

Para el debido análisis, las expertas colocaron medidores de dióxido de carbono en la zona cratérica del volcán y posteriormente recorrieron todo el coloso para evaluar algún tipo de derrumbes o grietas en la zona.

Cecilia Morales, también refirió que para un país con una alta actividad volcánica como es Nicaragua, es vital la realización de monitoreos, los que a su vez determinan las posibles acciones a desarrollar en caso de una eventualidad.

Es importante monitorear el volcán porque nos permite conocer su condición actual, lo que da lugar a desarrollar acciones de prevención ante riesgos. Desde hace siete años venimos analizándolo y sabemos que es muy activo, este año está bastante calmo pero eso no debe dar lugar a que bajemos la guardia, dijo.

Las expertas también estarán visitando el Volcán Masaya y la Laguna Cratérica de Xiloá , para realizar mediciones  y monitoreo de los gases.