El General en retiro Moisés Omar Halleslevens, actual Vicepresidente de Nicaragua, aún lleva guardado claramente en su memoria la valentía con la que actuó el ‘Comando Juan José Quezada’, del Frente Sandinista de Revolución Nacional, en el que él mismo también participó.

La acción se produce cuando el Comando Sandinista logra entrar a la casa del Doctor José María Castillo, en aquel entonces ministro de Anastasio Somoza Debayle, y donde también estaban reunidos disfrutando de una fiesta el embajador de Washington, diplomáticos y ministros de la dictadura somocista.  

Halleslevens explica que las tres escuadras del Comando Juan José Quezada se trasladó hasta la casa de Chema Castillo en vehículos dispuestos por colaboradores del Frente Sandinista, además de algunos taxis, donde iban ‘bastante apretados’.

“Al llegar, en la entrada se armó un tiroteo, porque había hombres custodiando, y en ese tiroteo murieron algunos de estos. Llegando a la puerta se presentó un pequeño incidente, ya que alguien en medio de la bulla la cerró, y quedó medio cerrada, y hubo un momento de espera”.

“Pero el compañero Hilario Sánchez, que era una persona muy fuerte, se abalanzó contra la puerta, y esta se abrió, y entramos todos al local. Cuando entramos había una situación medio caótica, y hubo un grupo que inclusive logro escapar, y se fue a meter al patio de la casa”, explicó.

Comando Sandinista ‘Juan José Quezada’ al frente de la operación


Hallesllevens indicó que al entrar el comando, miraron a varias mujeres, que estaban en la fiesta, que entraron en pánico; sin embargo estas se tranquilizaron luego que hicieran un llamado a la calma y a la serenidad.

“Así surge la acción del 27 de diciembre, por el Comando que ejecutó la acción en aquel momento, y como había una cantidad de compañeros que estaban presos en las cárceles de Somoza, pues esta primera acción debía de conllevar la posibilidad de rescatar a estos compañeros”.

“De los compañeros que estaban guardando prisión por mayor tiempo, entre ellos estaba el hoy Presidente y Secretario General del Frente, Comandante Daniel Ortega, estaba Lenin Cerna, Alí Rivas Vallecillos, estaba José Benito Escobar, Jacinto Suarez, y otros compañeros más”.

Halleslevens detalló que además de la liberación de 13 compañeros de la cárcel, misma que conllevó el Asalto a la Casa de Chema Castillo, también se logró publicar, por primera vez en la historia de Nicaragua, los documentos, manifiestos y proclamas del Frente Sandinista de Liberación Nacional, lo cuales circularon en periódicos, medios radiales y televisivos.  

“Aquí no hay que olvidar una cosa, Somoza, en 1974, a pesar de que fue en toda su historia una dictadura muy represiva, muy cruel y muy apegada con la Guardia que era su instrumento, Somoza todavía gozaba de fortaleza, y se creía que el Frente Sandinista había sido aniquilado; pero el Frente Sandinista resurge a la palestra pública, y lleva nuevamente la bandera de lucha a esa altura, logrando que Somoza, por primera vez, permitiera la salida de los hermanos que estaban guardando prisión”, comentó.

Asimismo, Halleslevens explicó que uno de los elementos claves dentro del Comando Juan José Quezada, fue el revolucionario Eduardo Contreras, a quien consideró como una persona muy capaz y disciplinada; además de rememorar que fue él quien llevó la dirección del comando llevando el identificativo “Cero”.

Chema Castillo era un aficionado coleccionista de armas


Moisés Omar Halleslevens precisó que el Doctor José María Castillo, cuya casa había sido tomada, era un hombre aficionado a las armas; por lo que en su cuarto tenía una colección impresionante de armas de todo tipo. Por lo que Chema Castillo, cuando ve el comando, se fue a su habitación y salió desesperado disparando una escopeta de repetición calibre 12.

“En ese momento la escopeta no la tenía cargada; y él la cargo, pero cometió un error, la cargó con munición de palomera. Él salió del cuarto, y logra hacer un disparo, y el disparo impacta en una de las compañeras que participa, pero no le causa daño porque la munición es palomera, es decir que se le queda entre el pantalón y la epidermis. En ese momento que él sale y hace ese disparo, hay otro compañero que está en el pasillo y no le queda más que también ejecutar su disparo, y lo impacta de un solo disparo”, explicó.

Halleslevens consideró que ha sido esta una de las gestas más importantes y trascendentales del Frente, mismo hecho que logró pasar de un periodo de acumulación de fuerzas, a un trabajo más arduo con la ampliación de las bases, organización y preparación de cuadros.

Cardenal Miguel Obando y Bravo y su papel mediador

Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo, jugó un papel fundamental durante los tres días que duró la toma a la Casa de Chema Castillo, siendo un mediador entre el Comando Juan José Quezada del Frente Sandinista y el actual Presidente Somoza Debayle.

“Yo estaba descansando en mi casa a las 4 de la madrugada cuando sonó el teléfono, lo levanté y pregunté con quién hablaba, y me dijo: habla con el Presidente Somoza, dispense que lo despertemos muy de mañana pero hay un asunto grave y serio”.

“Yo pregunté qué asunto era ese, y él me dijo: no se lo puedo decir, le agradecería que usted viniera aquí al Bunker a hablar conmigo. En efecto, yo me dirigí al Bunker, acompañado de Roberto Rivas, que estaba muchacho en ese tiempo. Y de ahí me contó que habían dejado como rehenes, en una fiesta que habían realizado, varios de su gobierno, y quería que yo sirviera como mediador”, expuso el Cardenal de la Paz.

Su Eminencia explicó que aceptó la mediación, y al primer momento de hablar con el comando, se logró liberar a ‘un grupo de señoras’ que estaban en la Casa del Doctor José María Castillo.

“Quedaron varios varones negociando, hasta que se llegara a un acuerdo que ellos fueran a Cuba (los del comando). Recuerdo que los llevamos al aeropuerto y se dirigieron a Cuba. El Presidente Somoza, en ese momento, estaba muy molesto. Estaba tan molesto, que recuerdo que llamó a un General, y le dijo con palabras fuertes: póngase en su puesto que le habla el Presidente Somoza. La cosa estaba muy tensa”, recuerda el Cardenal Miguel.

Cardenal Miguel pierde los botones de su sotana


Su Eminencia, quien actualmente es Presidente de la Comisión de Verificación, Reconciliación, Paz y Justicia, se acordó entre risas que en aquel momento, al entrar a la Casa de Chema Castillo, encontró la puerta cerrada, pero enseguida alguien la entreabrió para que él pasara, y a pesar que era de contextura delgada, al atravesar la puerta media abierta, dejó varios de los botones de la sotana.

El periodista Manuel Espinoza, quien actualmente es Director de Extraplus Canal 37, explicó que en 1974 ejercía su misma profesión; a diferencia que trabajaba en el noticiero Extravisión, mismo que se transmitía por Canal 2, cuando previo a la Toma de la Casa de Chema Castillo, se presentó el Comandante Tomás Borge Martínez (q.e.p.d).

“Andaba pidiéndome que le diera información sobre las invitaciones que nos llegaban para fiestas y recepciones; porque en aquel entonces, en el canal pasábamos todos los eventos. El Comandante Borge me decía: cuando tengas una (invitación) donde llegue lo más granado del gobierno, me cerrás un ojo, para que yo esté atento”.

“Resultó que la invitación que el Comandante Borge estaba esperando escuchar, la escuchó en un noticiero que se llamaba El Clarín, de Laszlo Pataky, que tenía mejores relaciones con el oficialismo somocista, y a él lo invitaron a una recepción en la casa de Chema Castillo, donde el 27 de diciembre de 1974, un día viernes se produjo la toma a eso de las 10:30 de la noche”, comentó.

El país estaba controlado, por lo que la noticia llegó tarde

Espinoza explicó que debido a que todo el país en ese entonces estaba controlado por Somoza, los medios de comunicación no dieron la noticia del Asalto a la Casa de Chema Castillo, por lo que el pueblo nicaragüense se dio cuenta tardíamente a los dos días de la toma.

“Pero ya el martes por la mañana, amanecen los locutores de la Radio Nacional leyendo, con voz muy entrecortada, y haciendo lo más difícil para que se entendiera, la proclama del Frente Sandinista que el comando había solicitado que se leyera, como una de las condiciones para soltar a los rehenes”.

“En aquel entonces nuestros equipos eran unas cámaras de cine, de 16 milímetros. Y esta fue una de las cámaras que realizó esas tomas (muestra la antigua cámara color negro). En aquel entonces nosotros estábamos experimentando con una cámara de carrete, y la usamos cuando salió el comando. Pero no eran tomas de video, eran tomas de cine”, detalló.

Tras la toma de la Casa de Chema Castillo, el pueblo perdió el temor

Manuel explicó que él, en calidad de periodista, se quedó asombrado cuando se dirigió al aeropuerto, acompañando al Comando Sandinista que se dirigía hacia Cuba, y vio la gran cantidad de familias nicaragüenses a orillas de la carretera.

“La gente había perdido el miedo a la Guardia Nacional. Y cuando la caravana pasó en unos autobuses que eran del Colegio Primero de Febrero, donde iba el comando, los rehenes, entonces la gente comenzó a avivarlos, y cuando el comando llegó al aeropuerto la gente era una locura”.

El periodista explicó que desde aquel día el pueblo perdió el temor de expresarse públicamente. Por la noche, Somoza Debayle habló en cadena nacional: ‘lloró ante las cámaras de impotencia, de ver cómo el Frente Sandinista le había asestado un golpe tan contundente’.