El doctor Saballos quien se presentó con la co-directora del INETER a una conferencia de prensa la mañana de este miércoles, agregó que la presión dentro del volcán aumenta cuando el conducto principal del edificio volcánico se obstruye y con el tiempo cuando la presión del volcán es bastante alta, se producen entonces las explosiones.

Recordó el compañero Saballos, que el ocho de septiembre pasado, el San Cristóbal entró en una fase eruptiva de explosiones y expulsión de cenizas y todo indica que la actividad se mantendrá igual.

Aseguró el experto que la actividad actual es hasta el momento entre pequeña y moderada y se diferencia de la de septiembre en que en ese mes hubo tres explosiones y las columnas de gases en ese momento alcanzaron casi los 10 kilómetros de altura.

En ese sentido destacó que la erupción de septiembre fue más grande de lo que ha sido hasta este momento, pero la actual tiene muchas más explosiones.

Volcán está liberando energía


La mayor cantidad de explosiones, desde el punto de vista del especialista, resulta ventajoso porque el volcán tiene más facilidad de liberar su energía y eso representa menos peligro que ocurra una sola explosión fuerte, dijo el compañero Saballos, pero advirtió que si siguen estas explosiones, el material volcánico depositado en las laderas será mayor y si llueve, ese material puede ser removido y generar problemas con los flujos de lahares.

Señaló el doctor Saballos que el material más grueso de las explosiones del San Cristóbal se está depositando en el cono, pero el material más fino está siendo transportado por los vientos y alcanza el océano Pacífico.

Por su lado la doctora Martha Ruiz, co-directora del INETER dijo que la institución continuará vigilando el volcán las 24 horas para mantener informado al gobierno del presidente Daniel Ortega sobre la evolución del fenómeno eruptivo del San Cristóbal.

El INETER mantiene un equipo de científicos en el sector del volcán para estudiarlo y está monitoreando las aguas superficiales y la de los pozos para ver cómo se encuentran, explicó la doctora Ruiz que expresó además que las cenizas del coloso han alcanzado poblaciones como Potosí, El Congo, Tonalá, Puerto Morazán, Jiquilillo, Monterrosa, El Viejo y Chinandega.

Manifestó la doctora Ruiz que la poca velocidad del viento, unos 2 km/h, está ayudando a que no se extienda a más comunidades, hasta el momento, aunque podría tocar a El Realejo, Posoltega y Corinto.