Miles de familias nicaragüenses visitan hoy 2 de noviembre Día de los Difuntos, los cementerios para recordar aquel ser querido que dejó este mundo terrenal y ahora se encuentra ante la presencia de Dios.

Esta fecha es una tradición que se celebra de diversas maneras, según la cultura de cada país. En Nicaragua desde la época precolombina la tradición incluía colocar al difunto en una vasija con ropa, alimentos y accesorios, creyendo que había otra vida o la prolongación de la anterior.

El Director de Patrimonio Histórico, compañero Clemente Guido, destacó que desde cuando los indígenas habitaban esta tierra ellos tuvieron esa conciencia de la muerte y existe la tradición de recordar y tener siempre presentes a los difuntos.

“Ellos elaboraban esculturas en la época prehispánica, que se trata de personajes antropomorfos y que heredamos a través de los santos, vinculados al tema de la muerte”, explicó.

cementerio

Guido indicó que los nicaragüenses acostumbran llevar flores a sus deudos, estar con ellos con un momento y recordar esas vidas.

¿Pero, por qué hacemos esto? En primer lugar, seguir conectados espiritualmente con aquellos que ya no están físicamente y esto trasciende a todas las culturas y momentos históricos.

Sentir religioso

Desde el punto de visto católico, el recuerdo a los muertos es algo bíblico que lo menciona San Pablo, diciendo que hay que orar por los difuntos para que ellos oren por nosotros porque han pasado a una dimensión de vida, a través de la muerte.

“Nuestra fe católica nos exhorta a visitar la tumba de nuestros seres queridos, no porque vayamos a encontrarlos ahí vivos, sino para tener en nuestros sentimientos, esa memoria histórica, familiar, afectiva, de amor, yendo al lugar donde los fuimos a depositar para que de ahí nazca a la eternidad”, expresó el Padre Antonio Castro, párroco de la parroquia La Merced.

Los cristianos católicos celebran con Misas y Responsos que son salmos y oraciones para fortalecer el espíritu y hacer conciencia que ese ser nuestro no se ha olvidado, sino que sigue inspirando para seguir su ejemplo y consejos que dejó en vida.

padre

Cada parroquia tiene celebración de Eucaristía por todos los difuntos, porque para Dios no hay diferencias, exclusiones, ni cantidad, sino que todos somos sus hijos y gozamos de su presencia.

En el caso de Managua este año en el Cementerio Oriental la misa será oficiada por Su Eminencia Cardenal Leopoldo Brenes y en el Cementerio General u Occidental, por Monseñor Silvio Báez.

Guido mencionó que con el cristianismo el culto a la muerte se trastoca a algo más Occidental y europeo. Sin embargo, prevalece del tiempo Prehispánico las flores y la música porque la muerte no se celebraba en silencio.

La tradición de los nicaragüenses actualmente consiste en visitar, recordar y conversar con los difuntos, y en lo religioso está la celebración de Misas, rezos, así como cultos u oraciones. Además, que es el día que todos se preocupan por limpiar la tumba.

“La visita que hacen los nicaragüenses el 2 de noviembre a las tumbas es como reafirmar la frase de ‘Letum Non Omnia Finit’ (La tumba no es el final), pero te vengo a ver”, aseveró el Compañero Clemente Guido.