En declaraciones ofrecidas a la prensa, el viceministro de Defensa Civil, Oscar Cabrera, indicó que los departamentos más afectados por el temporal fueron La Paz (oeste), Santa Cruz (sureste), Chuquisaca (sur) y  Tarija (sur).

La autoridad precisó que los eventos adversos dañaron más de 100 viviendas y una cantidad de hectáreas aún no precisadas, provocando la pérdida de cultivos agrícolas.

“Defensa Civil implementa el Plan Nacional de Contingencias por Inundaciones, riadas, deslizamientos y granizadas, que prevé un monitoreo permanente de las variaciones climáticas y niveles de agua de los principales ríos en todo el territorio nacional”, agregó Cabrera.

Según el Observatorio Nacional de Desastres OND-Sinager, los eventos adversos más frecuentes fueron las riadas, que afectaron a más de mil familias, y provocaron la muerte de ocho personas, mientras las inundaciones, desbordes y granizadas afectaron a 300 familias.

Ante la situación, DC dispuso Unidades Departamentales y Regionales de atención para familias afectadas y a su vez, mantiene un monitoreo constante de ríos y caudales, para prevenir más crecidas.

Atención y prevención


La intensidad de las lluvias hizo que el Gobierno creara un plan de atención, recuperación y preparación con el que se busca asistir a las miles de personas con ayuda humanitaria, alimentos y medicamentos.

La estatal Agencia Boliviana de Información (ABI), reportó que la iniciativa comprende un presupuesto de 19,5 millones de bolivianos (un millón 350 mil dólares) de los que casi el 75 por ciento está destinado para ayuda humanitaria y el restante para la recuperación post-desastre.

A través de la movilización de recursos humanos y técnicos, el plan establece también una serie de recomendaciones para la prevención y preparación en los diferentes municipios, sobre todo con relación a las formas de organización y asistencia a las familias damnificadas.

Mientras tanto, el Servicio Nacional de Meteorologia e Hidrología (Senamhi)  pronosticó para los próximos días lluvias y tormentas eléctricas (sobre todo en la región del altiplano), por lo que DC instó a los gobiernos municipales y departamentales para asumir y encarar medidas de prevención y mitigar el riesgo de desastre.