El párroco, junto con otros dos sacerdotes, ofició la misa que comenzó a eso de las once de la mañana en la catedral de Managua, diciendo “acerquémonos a este Dios hecho niño con confianza y dejemos que el Dios hecho niño nos muestre su amor”.

Recordó que aquel niño que nació hace dos milenios,  “muestra la ternura que siente por el hombre, pero es triste que en pleno siglo XXI muchos hombres no creen en la navidad, muchos se comieron su gallina rellena pero sin fe en Jesús”.

Destacó el religioso que mucha gente prefiere irse de paseo en vez de ir al templo, poniendo cualquier excusa y eso lo hacen porque el hombre no quiere reconocer a Dios, que inspira amor.

“Dios hecho niño vino a los suyos y los suyos no lo recibieron, esto mismo se vuelve a repetir en el hombre de nuestra querida Nicaragua, Jesús sigue viniendo al encuentro del hombre y el hombre se sigue cerrando a Dios”, reprochó el sacerdote.

Llama a caminar con Dios

Destacó que el hombre rechaza la luz, prefiere las  tinieblas porque el que está en las tinieblas no ama a Jesús y no quiere que ante la luz se vean descubiertos todos sus defectos, todos su errores, pero añadió que el que camina según Dios, ama la luz y va a la encuentro de ella para que se vea que sus obras están hechas según Dios.

Al respecto de las palabras del sacerdote Treminio, Alcibíades Henríquez expresó que hay gente que no cree en Dios, pero añadió que “los que se dicen creyentes tienen que cumplir, demostrar a los demás lo que es ser cristiano, tratando a los demás de una manera sana”.

Entre tanto Orlando Velásquez, otro feligrés católico manifestó que el mensaje dado por el cura párroco se debe aplicar dando testimonio de que Él, Dios, vive en nosotros, ayudándole a toda la gente, de una u otra manera.

Aseguró que para ayudar a los demás, no necesariamente se requiere hacer grandes regalos, contribuciones, sino que a veces una sonrisa muy de mañana es suficiente para poner en práctica lo que el mensaje de Jesús dice.

Por su lado la religiosa, Noemí Castaño llamó a los nicaragüenses a buscar a Jesús, al “niño que se hace hombre, al que está con nosotros, a abrirle el corazón para que venga a nosotros como el Emanuel que une el cielo con la tierra”.