“En acción de Gracias a Dios, llegamos a la Navidad 2012, en este año que ha sido un tiempo lleno de abundantes bendiciones para todo el pueblo que se ha visto colmado de prosperidad en la conquista de nuevas victorias en todas las áreas de la vida personal, económica, social, cultural, pero sobre todo en el fortalecimiento de valores solidarios que nos dignifica como seres creados a imagen y semejanza de Dios”, expresó el líder religioso.

Eslaquit explicó que la Navidad es la celebración del nacimiento de Jesucristo, la fiesta de todos los cristianos en donde “El Dios con Nosotros”, nace del vientre purísimo de la Virgen María, Nuestra Madre, para enseñarnos a vivir el mensaje de la Buena Nueva, es decir, para que meditemos las palabras que los ángeles en el cielo expresaron a los humildes pastores de Belén: ‘Les ha nacido un Redentor. Gloria a Dios en las alturas y paz en la Tierra a todos los de buena voluntad”, dijo el sacerdote católico.

“Le pedimos a Dios Padre que derrame sobre nosotros su Gracia para que podamos comprender y adorar el adorable misterio que nos redime y dignifica, porque la Navidad es el nacimiento de la Luz que no conoce el ocaso, es la alegría que no tiene fin, es la paz fruto de la solidaridad.Y el pueblo nicaragüense, cristiano por excelencia, vive la Navidad, acrecentando siempre sus tradiciones en los valores morales, éticos, familiares, de respeto y de ayuda mutua en la comunidad”, recalcó el Párroco del Municipio más pequeño de Nicaragua.

Asimismo, hizo un llamado al pueblo nicaragüense a vivir esta Navidad con hermandad, con amor, con reconciliación; acercarnos a nuestro seres queridos, sobre todo a aquellos que vemos muy poco. Expresó también que la cena navideña de Noche Buena debe ser un momento donde se manifieste el amor de Dios en el compartir con los familiares y amigos más cercanos.

Se refirió igualmente a los pesebres que todos los cristianos nicaragüenses tenemos la costumbre de construir en nuestros hogares.

“Cada nacimiento que se ha construido en nuestras casas, en las Avenidas, el espectacular Belén ubicado en el Parque Luis Alfonso Velásquez, así como “Mi pequeño Belén”, en esta Iglesia de Dolores, Carazo, como en cada lugar donde se ha realizado con ternura, son un símbolo, que nos hace recordar que el verdadero sitio donde renace Jesús es en nuestro corazón, con el cambio de actitudes, para vivir una existencia dedicada al servicio, a la solidaridad, en esta Nicaragua, bendita y siempre libre, que continúa Bendecida, prosperada y en victorias”, afirmó.

Finalmente, hizo un llamado a todos los y las nicaragüenses a que en esta navidad, el centro de nuestra mesa, de nuestro compartir y de nuestras vidas sea Jesucristo, quien debe nacer esta noche en nuestro corazones para transformas las vidas de los seres humanos en pro del Bien Común.