Desde el primero de diciembre hasta la mañana del 23 de diciembre, solamente seis niños han recibido atención médica en la Sala de Quemados del citado hospital, cifra inferior a la registrada en años anteriores. De estos seis solamente dos requirieron ser internados.

El doctor Larios comunicó que durante esta época de Navidad, el hospital Fernando Vélez Paiz  está impulsando el plan “Que las quemaduras no cambien el futuro de los niños”, con el objeto de garantizar bienestar a los infantes que reciben atención por este tipo de lesiones, pero también para brindar recomendaciones a los padres de familia.

Larios recomienda a los padres de familia evitar que sus hijos tengan cualquier tipo de contacto con la pólvora y procurar que los menores estén cerca de la cocina cuando se estén preparando los alimentos de Navidad.

“La recomendación nuestra es que los niños y niñas no deben jugar con pólvora, porque no hay ninguna que no sea peligrosa, toda pólvora es peligrosa”. También recomienda que los niños no jueguen con los enchufes eléctricos y tampoco equipos electrónicos.

Explicó que la mayor causa de quemaduras en los niños, son las llamadas “quemaduras por escaldadura”, es decir lesiones por líquidos calientes como sopa, café, leche y agua caliente.

En caso que un menor o cualquier persona sufra quemaduras de cualquier tipo, Larios recomienda no untar ningún tipo de crema, mantequilla o café en la piel lesionado, pues lo indicado es echar abundante agua y trasladarlo a un centro asistencial.

“No hay que agregarle nada, pues eso hace profundizar la quemadura, se daña el tejido y lo mejor es echarle agua limpia en cantidades y quitar prendas del área quemada”, dijo Larios.

Informó que en el hospital Fernando Vélez Paiz estará atendiendo las 24 horas en la sala de quemados, donde se impulsa el citado plan que garantiza los materiales de reposición, medicamentos y el personal de salud necesario.

Al momento de visitar el hospital, se encontraban internados dos niños que sufrieron quemaduras con café caliente, como el caso del menor Christopher Cubillo, que tiene cinco días de estar internado al sufrir lesiones de segunda grado en su rostro.

“Yo estaba tomando café y como estaba caliente la puse en una silla, pero en un momento rápido mi hijo la jaló y no me dio tiempo de quitársela y así fue que se quemó. Mi recomendación es que debemos de ser más cuidadoso con los hijos. Mi hijo ya está sanado porque vino como un monstruito con sus ojos cerrados y ya está mejor”, dijo Idalia Quezada, madre de Christopher.