Con mucho entusiasmo, la población sale a las calles en las primeras horas de la madrugada para asistir a su capilla o parroquia y participar de esta tradición que se ha mantenido viva por cientos de años y se enriquece día a día con nuevos elementos que la juventud añade con alegría.

Los villancicos navideños se escuchan en las iglesias desde muy temprano, las cuales se llenan completamente de fieles que asisten a participar de las misas y escuchar la palabra de Dios esperando con fe el nacimiento del Salvador.

“Es una alegría tremenda la que sentimos al venir a las misas del Niño Dios, es una tradición que tenemos desde niños, salimos con los cachos y las conchas, pasamos despertando y fregando a la gente para que vengan también a misa y sepan que se están haciendo las posadas y también venimos con los amigos, con los ‘bróderes’, casi no venimos a misa en todo el año, pero no fallamos en las misas del Niño Dios”, manifestó el joven Roberto Mejía, quien asiste a las misas muy de madrugada.

“Desde siempre hemos venido a las misas del Novenario del Niño Dios, alegres, contentos, transmitimos esta tradición a los jóvenes y a los niños para que cuando nos muramos la mantengan viva, también vamos a las posadas a acompañar a María y a José y lo más bonito es que los dueños de la casa comparten brindis con nosotros los católicos, nos dan atol, galletas, café, o café de leche para que desayunemos y sigamos cantándole a nuestro Salvador”, dijo la Señora Elizabeth Pardo, quien asiste con sus niños a estas misas.

En Carazo algo peculiar en las misas del Niño Dios es que las familias donde quedan las posadas comparten “brindis” con la población, incluso, en algunos lugares a los niños se les obsequia juguetes como motivación para que sigan asistiendo a estas actividades. El orden, la disciplina y la seguridad son algo característico en este novenario que se realiza en esta zona pastoral de la Arquidiócesis de Managua.

“Nos levantamos todas las madrugadas para venir con alegría a participar de las misas del Niño Dios, al cual esperamos que nazca en nuestros corazones, hacemos penitencia renunciando al sueño y viniendo a la iglesia para poner nuestro primeros pensamientos en aquel que viene y nos salva, nuestro Señor Jesucristo”, expresó durante su homilía el Padre Juan de Dios García, Párroco de Santiago Apóstol y Vicario Foráneo de Carazo.

“Es algo hermoso ver como todos ustedes, jóvenes, adultos y niños asisten a nuestros templos en la madrugada para alabar a Dios, en este tiempo de Adviento en que esperamos el nacimiento de Jesús, nuestro redentor, le pedimos a María, nuestra madre, que nos cuide y proteja siempre y que mantenga esa fe viva y arraigada en nuestros corazones”, subrayó también durante su prédica el Padre José Ramón Alemán, Párroco de San Antonio de Jinotepe.

En los templos católicos de Carazo se han elaborado hermoso y llamativos nacimientos para representar aquel acontecimiento histórico, donde Jesús nació en Belén de Judá para salvar al mundo. El pueblo católico está a la espera de la ansiada Noche buena y asistir también a la tradicional Misa del Gallo que es donde nace o se coloca el Niño Dios en los pesebres de sus templos.