Si bien la gran mayoría de casos de niños quemados se presentan como consecuencia del uso indebido de recipientes con líquidos calientes, de acuerdo a la doctora  Martha Balladares, cirujana plástico de este centro hospitalario, en diciembre la pólvora es la principal causa de los accidentes.

Por esta razón la doctora Balladares hace el llamado a los padres de familia a ser más cuidadosos y a estar pendientes de sus hijos, pues las secuelas de las quemaduras por pólvora, además de ser dolorosas, pueden ser para toda la vida.

Así mismo exhorta a evitar en todo momento que los niños se acerquen a las cocinas donde se estén preparando los alimentos de la temporada, ya que las consecuencias son tan graves como las provocadas por la pólvora.

“Las quemaduras más frecuentes a nivel mundial son por líquidos calientes, pero ahorita se suman las quemaduras por pólvora”, afirmó Balladares.

“Gracias a Dios hemos tenido muy poco ingreso de niños quemados. Esto es gracias al plan que hemos desarrollado y a todos los medios de comunicación que han hecho posible llegar el mensaje de evitar que los niños se quemen”, subrayó.

Si bien está prohibido la venta de pólvora a los niños, un buen porcentaje de los accidentes se dan cuando estos manipulan artefactos pirotécnicos que aparentemente no explotaron.