El Día del Pacha, como designa la tradición de los aymaras y quechuas de Bolivia y Perú, es festejado por igual por los mayas guatemalteco-mexicanos y mapuches chileno-argentinos, chibchas colombianos y los quechuas ecuatorianos entre otras naciones de la

región y coincide con el Solsticio de Verano, el día más caliente del año.

La Cultura Maya establece el Pacha Ajayu (energía), que ilumina a la humanidad y su fuente de irradiación se encuentra en determinada región del planeta por un periodo de 3.600 años.

Representantes de 40 pueblos indígenas de América, Europa, Africa y Estados Unidos y 70 líderes espirituales de la región, entre miles, tal vez 50.000, llegaron a La Paz, sede del Ejecutivo boliviano y, sobre tablas, tomaron rumbo hacia la península

lacustre de Copacabana, a 200 km entre ambos puntos ó 3,5 horas en coche, para trasbordar e instalarse luego en la Isla de Sol.

El Día de la Pacha coincide con el día más cálido en el Hemisferio Sur.

La Isla del Sol es una roca enclavada en medio del mítico lago de los Incas, de casi 15 kilómetros cuadrados de superficie y célebre por su herencia espiritual de centro ceremonial religioso en los siglos XI y XII.

Célebre por su lugar de privilegio en los rituales del quechua precolombino Imperio Inca, la Isla del Sol o de las Vírgenes, la más grande del Lago Titicaca, un espejo de agua trepado en medio de las montañas andinas de 10.000 kilómetros cuadrados de extensión, servirá de escenario para la celebración ritual.

En medio del Lago Sagrado, en cuyas profundidades de especula y busca la Atlántida narrada por los griegos, los indígenas bolivianos, entre ellos Morales y su canciller aymara David Choquehuanca, liderarán las ofrendas de advenimiento a la `Pacha` y de despedida de la `Macha`, el tiempo del egoísmo y la obscuridad que se enseñoreó, según la tradición esparcida por los filósofos y chamanes indígenas locales, desde el 12 de octubre de 1492, cuando el navegante genovés Cristóforo Colombo descubrió esta parte del mundo, colonizada luego por el entonces imperio español, según despacho de ABI que reproduce Télam.

En la Isla del Sol, Morales, cerrará "el ciclo del no tiempo" y recibirá "un nuevo ciclo, un ciclo de equilibrio y armonía", acompañado por autoridades de otros países, chamanes bolivianos, representantes de originarios de otros puntos de la región, líderes de organizaciones sociales, astrónomos, ambientalistas y defensores de la Pachamama o Madre Tierra.

El contraste Macha-Pacha, plantea una serie de antinomias: el fin del egoísmo, del individualismo, del capitalismo y del odio y el comienzo de la hermandad, el colectivismo, la vivencia en comunidad, el amor y la integración.