Qué dicen las predicciones mayas?

Los Mayas aprendieron a ver la vida a través de los números, utilizaron el tiempo para sincronizarse con el sistema solar y las galaxias dentro del concepto de la mente colectiva. Anunciaron que el comportamiento humano cambiaria a partir del eclipse del sol del miércoles 11 de Agosto de 1999, desde entonces – según los Mayas- la humanidad entraría  en una época de cambios como la antesala de una nueva era. (La era del no tiempo)  Entre otras cosas la energía que se recibe del centro de la galaxia aumentaría, lo que provocaría cambios físicos en la tierra y cambios sicológicos en la humanidad, los valores morales serán devaluados y ridiculizados. Otra de las predicciones señala que estos cambios de comportamiento tendrían lugar a  final del ciclo, donde todo el universo se sincronizaría en armonía para provocar las más altas vibraciones.

En cuanto a la división del tiempo el calendario Maya contempla cinco grandes ciclos de 5,125 años cada uno, estos son: La mañana galáxica, el mediodía, la tarde, el anochecer y la plenitud de la noche. Cada ciclo representa un momento del día galáxico así  como los momentos de un día terrestre. Según los mayas a partir del año 3,113 A.C la humanidad entró al último ciclo de esta era, ciclo que estaría concluyendo el 21 de Diciembre del 2012. (3,113+2012=5,125) Instaurándose un periodo de transición tiempo que los mayas lo definen como el paso entre lo que termina y lo que comienza. (final y comienzo de una era)  Esto determina con claridad que en ningún momento los mayas han anunciado que el fin del mundo será el 21 de Diciembre del 2012, esa afirmación surge de algunos que han interpretado mal las predicciones o con un propósito oculto lo han difundido de esa manera.

Qué dice la Biblia sobre el final de los tiempos?


Dentro de la cosmovisión bíblica y particularmente en el campo escatológico, se habla de hechos y eventos que acontecerán   en el cielo y en la tierra como  señales del fin de los tiempos, como principios de dolores, pero que aún no es el fin. El capítulo 24 de San Mateo recoge advertencias del mismo  Jesús sobre las señales antes de su segunda venida y del fin. Abundan las referencias bíblicas sobre el tema, que por razones de espacio no es posible enumerarlas.

Nuestra primera reacción  puede ser de duda o extrañeza, porque nos suena anticientífica. Algunos creyentes cristianos que aceptan casi toda la enseñanza cristiana abrigan, sin embargo, serias dudas sobre eso de “el fin del mundo” y muchos teólogos también prefieren evadir el tema. La impresión general es que en nuestro mundo moderno, tales ideas tienen más de mito que de ciencia. No obstante, aunque muchos no se dan cuenta, las últimas conclusiones científicas están de acuerdo con la enseñanza bíblica en este tema: nuestro mundo tuvo principio y seguramente tendrá fin

La   energía de nuestro sistema solar va neutralizándose y al final va a quedar en lo que llaman entropía.  Es como cuando uno da cuerda a su reloj (de los viejos relojes, no digitales) pero no podrá nunca volver a darle más cuerda y que llegara el momento de pararse. Para ayudarnos a  entender  ese momento los escritores bíblicos utilizan términos y figuras como El mundo se quema, se derrite, se disuelve, se desintegra, se disipa, se enrollará como un pergamino.

Los distintos momentos y escenarios del fin están en marcha por que el tiempo no se detiene, puede  ser dentro de miles o millones de años. El día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles, solo el Padre Celestial.  Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia y la paz (2da. De Pedro 3:13)

Trabajemos y sirvamos a los demás construyendo la eternidad, estemos listos y preparados como que si hoy fuera el último día.

* Rvdo. Miguel Ángel Casco González

Presidente de la Coordinadora Evangélica-CEPRES