Desde la parroquia Santo Tomás Apóstol en Santo Tomás, Chontales, familiares y amigos de la doctora Rosa Bravo Matamoros (q.e.p.d), realizaron una eucaristía en la que se pidió por su descanso eterno.

Paz, consuelo, el abrazo de fe y esperanza, fue el mensaje del padre Harry Flores a su madre Rosa Matamoros y a su padre Ramón Bravo.

"Estamos consternados por la partida de una joven vida, sabemos que no es fácil decir adiós", dijo.

"Hemos venido acompañar a esta hermana nuestra a su morada definitiva y venimos a decirle al Señor aquí está tu hija, salió de tus manos y hoy vuelve a tí", añadió.

Recordó que este momento es un abrazo al Señor que les ha dado la vida, un momento de fe en la promesa eterna.

Una de sus amigas y colega, expresó que ha sido dura la partida de Rosa.

"En la fragilidad humana muchas veces nos hacemos preguntas del porqué ocurren estas cosas, yo fui una porque conocí a Rosita desde niña y tuve el honor de haberle impartido clases toda la secundaria", expresó la profesora.

Resaltó que Rosa era una mujer llena de virtudes.

"Rosita a lo largo de 33 años dejó sabiduría, enseñanzas y ejemplos que espero sean retomados por todos los médicos y enfermeras que sirven a la salud del prójimo".

"Ella vivió en nuestra casa en Santo Domingo Chontales, ella llegó un 4 de octubre hace tres años, una perdona excelente, muy profesional, un ejemplo a seguir", dijo el ciudadano Ricardo Palma.

Eduardo Cabrera, alcalde de Santo Tomás, manifestó: "Perder un hijo es lo más duro por eso en estos días estamos acompañando a esta familia, brindándoles siempre ese abrazo de solidaridad, el saludo del presidente Daniel y la vicepresidenta Rosario y pidiendo para que Dios les de fortaleza".

Al llegar al cementerio municipal, doña Rosa Matamoros, madre de la joven doctora se 33 años, expresó su agradecimiento al Presidente Daniel Ortega y a la compañera Rosario Murillo, por la búsqueda incansable del cuerpo de su hija y el acompañamiento en todo momento desde el momento de la tragedia.

"Mi pensamiento y mi corazón siempre van a recordarla padre Santo, yo le agradezco a la compañera Rosario Murillo y al Presidente Daniel Ortega que me la dieron hasta el último momento, la búsqueda que tuvieron yo se lo agradezco mucho en el alma, me siento siento satisfecha porque s como dice la palabra de Dios si este era su fin pies bien lo recibió yo padre Santo".

Con aplausos y rosas fue dejada en su morada eterna la doctora Rosa Bravo Matamoros.