El judicial expresó que la declaración de los testigos revela la existencia de compartimentos que no son normales en los vehículos que les fueron incautados, además de que en el interior de los mismos faltaba un equipo para la transmisión vía satélite, lo cual evidencia que los equipos eran solo un enmascaramiento para engañar y proceder como trabajadores de Televisa para transitar por Nicaragua.

“A Este judicial no le queda ninguna duda de los hechos que están imputándosele a los señores acusados”, señaló Altamirano.

El doctor Altamirano afirmó que no había ninguna justificación legal financiera que le pueda dar indicio de que el dinero decomisado a los acusados sea producto de un negocio bien habido, tomando en cuenta la cantidad de 9.2 millones de dólares.

“El articulo 282 considera lavado de dinero quien sabiendo o debiendo saber realiza cualquiera de los siguientes actos: adquiera, use, traslade. En el caso concreto hablamos de traslado […], lo que calza en esta norma el traslado de dinero que no se conoce su origen legal, en este caso este judicial en lo que corresponde al dinero procede en lo que es la primera parte del fallo a declarar culpable a los acusados”, indicó.

En referencia al delito de crimen organizado, el judicial Altamirano los declaró también culpables, argumentando que por medio de las pruebas quedó demostrado que sí existe una organización y que cada uno de los acusados tenía una misión o labor debidamente asignada, y que como organización se vienen movilizando desde el 2008 y eso es ratificado con la cantidad de veces que ingresaron a Nicaragua así como por la declaración de los testigos.

Asimismo explicó que la defensa no logró demostrar que los imputados fueran realmente periodistas, ya que durante el proceso judicial no se presentó ningún trabajo periodístico realizado durante los constantes viajes de los procesados a Nicaragua

Crimen organizado

“Este judicial considera, con las pruebas aportadas por los peritos, de que estos ciudadanos son culpables del delito de crimen organizado como lo establece el artículo en su calidad de coautores”, agregó.

“Evidentemente los hoy acusados trasladaban primero dinero de México hasta Costa Rica, lo que fue probado en este juicio, trasladaban dinero producto se cree de droga y de regreso trasladaban droga. Conclusión que hago porque los compartimentos que tienen las camionetas no son originales”, añadió el judicial.

Por el delito de transporte internacional de estupefacientes, psicotrópicos y otras sustancias, el fallo del Juez Altamirano fue de culpabilidad para los 18 acusados, dado que las pruebas determinan que se encontraron partículas de cocaína en cuatro de las seis vans, además de que es considerado transporte internacional de estupefacientes, la preparación, acondicionamiento de vehículos para el traslado u ocultar la droga.

Pruebas de convicción

“Los defensores objetaron que tenía que habérseles encontrado la droga, aquí lo que se tiene es en base a la inspección, el peritaje y de la observación, y lo que este judicial pudo ver en esos vehículos es que estaban acondicionados para eso, más la presencia que establece el perito de cocaína, se tienen fuertes elementos que le dan convicción a este judicial de que se estaban preparando para el transporte internacional”, sostuvo Altamirano.

El Ministerio Público y la Procuraduría General de la República, solicitaron la pena de 20 años a cada uno de los implicados por el delito de transporte internacional de estupefacientes, siete años por el delito de lavado de dinero y activos, y siete años por el delito de crimen organizado.

El Procurador Abraham Abarca, solicitó al funcionario del poder judicial, una multa monetaria por el delito de lavado de dinero equivalen a la suma incautada a los acusados.