La Advocación de la Virgen de La Merced es considerada como la patrona de los cautivos y en diversos sitios del país se celebra con mucha fe y devoción. En el Municipio de Mateare, la imagen fue honrada con una solemne eucaristía oficiada por el Cardenal Leopoldo Brenes, quien a su vez impuso los sacramentos de la Comunión y Confirmación a muchos de los asistentes.

Durante la homilía, el Carsdenal Brenes señaló: “A través de la Virgen de la Merced vivamos la misericordia de Jesucristo, ella es la patrona de los privados de libertad. El pueblo católico de Nicaragua siente la cercanía con María y lo vemos en ese acompañamiento que nos brinda nuestra madre en determinados momentos como los que vive actualmente México, Puerto Rico, República Dominicana pero ahí está María junto a ellos”.

Referente a la situación que viven los países afectados por los desastres naturales reportados en los últimos días, Brenes instó al pueblo a mantener la oración, pedir la intercesión a la Virgen para que sea ella quien logre brindar consuelo y paz a quienes lo han perdido todo.

Los países del pacífico estamos en un constante riesgo y veo que es importante que la población esté preparada para enfrentar los fenómenos naturales. Es positivo que, en nuestros hogares, sitios de trabajo y templos contemos con las rutas de evacuación y zonas de seguridad para que con la ayuda de Dios estemos preparados, recordemos que la vida humana es lo más importante”, dijo.

 Una vez finalizada la eucaristía, la imagen de la Virgen de La Merced salió de su templo y recorrió las calles del municipio haciéndose acompañada de los fieles creyentes y bailarines, quienes entre el estallido de la pólvora y los aplausos honraron a su santa patrona.

Todos los años venimos a celebrar a la virgen, ella es nuestra patrona y benefactora, son muchos los milagros que nos ha brindado, gracias a su misericordia tenemos vida, salud y sobre todo hemos logrado vencer pruebas muy difíciles en nuestras vidas”, expresó Roxana Arauz.