“Yo pido a Dios que Colombia reflexione y que actué como corresponde a toda nación hermana y a toda nación civilizada. Colombia es miembro de las Naciones Unidas, el que pretenda ahora lo inaudito retirar su jurisdicción o su aceptación del pacto de Bogotá, no es una ninguna salida, porque eso es de toda manera para futuras ocasiones, lo de ahora es Fait accompli (en latín) es un hecho consumado (fallo de la Haya), así que bueno esperemos lo mejor y que reflexionen”, indicó el Padre Miguel.

Las opiniones del también ex presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, se dieron al ser consultada su opinión sobre la visita que la canciller de Colombia María Ángela Holguín hará al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, para tratar sobre el rechazo de ese país al fallo de la Corte Internacional de Justicia.

“Es realmente lamentable que a Colombia le esté tomando tanto esfuerzo, le sea tan difícil aceptar algo que toda nación civilizada debe de aceptar y que no solo eso, sino que la propia Colombia, el Presidente Santos (Manuel) ya había dicho que aceptarían sin vacilaciones, no sé, pero me parece a mí casi, que es como que Colombia está siendo empujada por alguna mano más poderosa que ellos mismos, para crear confusión y problemas”.

Nicaragua es ejemplo


D´Escoto recordó que Nicaragua en innumerables ocasiones ha dado el ejemplo de aceptar los fallos internacionales, pero lamentó que nuevamente existan intereses para no acatar lo que establece el máximo organismo de justicia del mundo.

Recuerda que cuando Nicaragua anunció que iba a demandar ante la CIJ a los Estados Unidos por la guerra de agresión impuesta por el gobierno norteamericano de la época, muchas naciones “nos decían que estábamos locos”.

“Nos sometimos a la Corte cuando el adversario era Estados Unidos y nos pusimos. Estados Unidos se convirtió en el primer país en la historia en desacatar una sentencia de la Corte, ahora es Colombia se ha convertido en el segundo país”, lamentó el ex diplomático.

Considera que Colombia con ese encuentro con Ban Ki-moon “no logrará nada”, pues el fallo es “sólido, de obligatorio cumplimiento, irrevocable, no es apelable y es el fallo y punto”.

Recordó que como miembro de Naciones Unidas, Colombia está comprometida a aceptar los fallos que emita la CIJ.