Desde la funeraria Reñazco, en residencial Los Robles, amigos y familiares, despidieron al ex embajador de Nicaragua, Adolfo Moncada Zepeda (Q.E.P.D.), quien falleció la mañana de este jueves a los 78 años.

El compañero Moncada fue primer embajador del gobierno sandinista en Corea del Norte en los años ochenta, además sirvió al país siendo fundador del FSLN, primer cónsul de Nicaragua en Honduras y fundador del Ministerio de relaciones Exteriores.

Durante su vela, el canciller de Nicaragua, Denis Moncada Colindres, entregó la Orden José de Marcoleta, en Grado de Gran Cruz a su esposa Vilma Solís Mesa, quien lo recibió acompañada de sus tres hijos, Iveth Moncada Solís, Adolfo Moncada Solís y Lisseth Moncada Solís.

El canciller Denis Moncada Colindres, en nombre del Presidente Daniel Ortega Saavedra y la compañera Vicepresidenta Rosario Murillo, expresó su agradecimiento a la familia del compañero Adolfo Moncada por haberse entregado a la Patria con el único propósito de contribuir a la paz y la prosperidad en Nicaragua.

Expresamos a ustedes nuestro mensaje y sentimiento de solidaridad y pesar por el fallecimiento del compañero Adolfo Moncada Zepeda, trasciende a otro plano de vida el compañero, apreciado colaborar militante histórico del Frente Sandinista de Liberación Nacional desde las épocas más duras de la lucha de liberación”.

El compañero Adolfo Moncada Zepeda ha sido un compañero comprometido con la justa causa que enarboló el Frente Sandinista de Liberación Nacional y continua promoviendo el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional; su destacada labor como primer embajador de la Revolución Popular Sandinista en la República Popular Democrática de Corea y como cónsul en la República de Honduras en la década de los ochenta, mereció el aprecio y afecto de ambos gobiernos”, enfatizó el canciller Moncada Colindres.

Por su parte, Fabiola Amador Moncada, nieta del compañero Adolfo Moncada, manifestó que a lo largo de su vida les enseñó el amor por Nicaragua y por las causas sociales.

Hablar de mi abuelo es hablar de una persona integral en su aporte político como en sus valores integrales, fue una persona intachable, comprometido con sus principios éticos, con el sandinismo, con su Patria y eso fue un gran legado que nos dejó a todos sus hijos  y nietos”.

El compromiso que tenemos con Nicaragua es principalmente por él, por sus enseñanzas, fue un hombre comprometido con la verdad, lo queremos mucho y perder a alguien es horrible para cualquier persona, pero sabemos que es una etapa a la que todos vamos a llegar y nos duele pero nos sentimos orgullosos de haber sido parte de su vida”.

Su hijo, Adolfo Moncada Solís, afirmó que fue un revolucionario de profesión, que siempre vio por los demás y forjó desde su juventud el camino revolucionario.

Fue una persona entregada al bienestar de todo el mundo y no solo de la familia, la expresión de la solidaridad era mi papá, el dolor ajeno lo sentía como propio y eso le llevaba a ayudar a los demás desinteresadamente y eso lo llevó desde su juventud a tomar el camino de la libertad de nuestro país en el tiempo del somocismo”.

Desde joven abrazó las ideas libertarias de nuestro país, representó al gobierno sandinista en los momentos más difíciles de la primera etapa de la revolución en los años 79/89, siempre peleó por la soberanía de Nicaragua, por lo que le correspondía a Nicaragua sin distingo de colores”.

El me decía uno debe ser de una sola pieza, nos inculcó muchos valores que en la actualidad nos están sirviendo a mis sobrinos, a mí, a mis hermanos y a mis hijos, enseñándonos que uno debe ser leal sobre todas las cosas”, concluyó.

Finalmente, agradeció al Presidente Daniel Ortega y a la compañera vicepresidenta Rosario Murillo por las muestras de reconocimiento y todas las atenciones que tuvo antes y durante su larga enfermedad.