El papa Francisco, que este domingo termina su histórica visita a Colombia, en Cartagena va a barrios humildes y conoce programas sociales que dan la pelea contra la explotación sexual y la pobreza.

Una vez aterrizó su avión, se dirigió al sector de San Francisco, ubicado en el cordón de pobreza de la ciudad entre el caño de Juan de Angola, la ciénaga de la Virgen y la vía perimetral.

A este sector deprimido de los extramuros de Cartagena, donde confluyen todos los problemas sociales, llegó el sacerdote para bendecir la primera piedra de las casas para los habitantes de la calle de la obra Talitha Qum, también comprometida en la recuperación de jóvenes expuestas a la explotación y a la prostitución.

En su recorrido por las calles del barrio, en el papamóvil, bendijo a los niños que le acercaron y saludó, sin descanso, a las miles de personas que persiguieron el vehículo.

Es posible, también, que el santo padre visite un comedor comunitario liderado por Lorenza María Pérez Barrios, que reparte todos los días más de 100 almuerzos a los niños de escasos recursos del barrio San Francisco.