Canten hoy, pues nacéis vos,

los ángeles, gran Señora,

y ensáyense, desde ahora,

para cuando nazca Dios

Lope de Vega

Hoy 8 de septiembre el mundo católico festeja con alegría la fiesta de la Natividad de la  Virgen María, la Madre de Dios.

En todos los municipios del país, en parroquias y ermitas, la efeméride se celebra con mucha devoción con solemnes misas; hoy también concluye el Novenario que inició el 31 de agosto con el rezo diario de la novena, algunas de autoría netamente nicaragüense como la del que fuera primer Arzobispo de Managua, Monseñor José Antonio Lezcano y Ortega.

Otra novena en honor a la Virgen Niña es obra de Monseñor Eddy Montenegro, Prelado de Honor de Su Santidad Juan Pablo II.

En esta festividad los católicos admiran a la Virgen como la aurora que anuncia la luz que disipa las tinieblas del pecado.

La fiesta a la Virgen en su advocación de Niña se conmemora desde el Siglo V; su nacimiento es una escena habitual, en el arte cristiano.

De singular belleza es el fresco de Giotto (Siglo XIV), en la capilla de los Scrovegni, en Padua, Italia; Ghirlandaio, en Santa María Novella, Florencia, representa el acontecimiento de una forma magistral; ya no se diga, el óleo sobre lienzo de Bartolomé Esteban Murillo que está en el museo de Louvre de Paris y la obra de Juan Pantoja de la Cruz, en el Museo del Prado.

En la literatura, el poeta austriaco Rainer María Rilke en su obra La Vida de María (15 poemas), dedica el primero a su nacimiento y  Lope de Vega, también incluye en versos el portento divino de la natividad.