Autoridades de la provincia ecuatoriana de Napo coordinan hoy acciones para velar por la seguridad de los habitantes y evalúan daños en esa región, severamente afectada por fuertes lluvias y crecida de ríos, reportadas en las últimas horas.

Torrenciales aguaceros, reportados la noche de ayer y extendidos durante esta madrugada, ocasionaron el desbordamiento de los ríos Napo, Tena, Misahualli y Colonso, cuyas aguas dejaron atrapadas a personas en viviendas y vehículos, según reveló a la Radio Pública el gobernador, Alex Hurtado.

Afortunadamente, todos fueron rescatados, no hubo pérdida de viudas humanas y para los más afectados se habilitó un albergue en el Coliseo mayor de Tena, que ofreció refugio a una veintena de personas.

Talleres del Ministerio de Obras Públicas, oficinas de la Delegación Provincial Electoral, la Prefectura de Napo y numerosas viviendas resultaron afectadas por las inundaciones.

Emisoras locales de radio informan que desde horas tempranas de esta mañana el nivel de las aguas comenzó a bajar y el servicio eléctrico, también dañado, quedó restablecido en toda la ciudad.

No obstante, las autoridades insisten en llamados a la población para transitar por Tena con cautela, en especial en las vías obstaculizadas y sectores donde el nivel del agua aún es alto.

Mientras evalúan la cuantía de los perjuicios, directivos de la provincia amazónica y representantes de los medios de comunicación instan a la población a colaborar con los damnificados con vituallas, ropa, todo lo que pueda resultar de utilidad a quienes perdieron sus pertenencias.