Casi dos millones de musulmanes han llegado a Arabia Saudí para participar en el hach, la peregrinación anual a la ciudad santa de La Meca, que comenzó este miércoles con el regreso de los iraníes tras un año de suspensión y a la que también acuden los cataríes, a pesar de la actual crisis diplomática.

Según el portavoz del Ministerio de Interior saudí, el coronel Mansur al Turki, la mitad de los peregrinos ya ha visitado la Mezquita del Profeta en la ciudad santa de Medina y está previsto que estén este miércoles en Mina, a unos 7 kilómetros al este de La Meca, lugar donde pasan el primer día del hach, denominado Al Taruia, que significa "saciar la sed".

Estos fieles dedican esta primera jornada de Al Taruia a rezar, leer y recitar el Corán (libro sagrado del islam) o a discutir asuntos religiosos en Mina.

Hasta ahora, 1.862.909 peregrinos han llegado a las zonas sagradas para el hach, según datos de la autoridad saudí para las Estadísticas publicados en la red social Twitter.

Refuerzo de la seguridad

Al menos 100.000 miembros de los cuerpos de seguridad para el hach han sido desplegados para velar por la seguridad de los peregrinos.

Además, el Gobierno saudí ha instalado cámaras de seguridad y ha destacado aviones de vigilancia, detalló el portavoz del Ministerio de Interior saudí a la agencia oficial saudí, SPA.

Al Turki también informó de que, en las últimas horas, las autoridades saudíes impidieron el paso a más de 400.000 personas por no tener el permiso necesario para hacer la peregrinación.