El cepillo de cerdas rígidas, la pasta de lustrar (betún), un paño suave que no tenga pelusa y anelina, son las herramientas para el trabajo de Elizabeth Núñez Martínez, de 46 años, una de las 2 mujeres lustradoras que se ubican en el recién inaugurado galerón de los zapateros, en el mercado Roberto Huembes.

Aunque desde hace 7 años aprendió a lustrar zapatos, su vida cambió hace 3 años con la muerte de su esposo; fue entonces cuando decidió trabajar como lustradora de zapatos, su medio de sobrevivencia con el que ha logrado sacarle brillo a la vida.

“Mi esposo se dedicaba a lustrar zapatos y aun con la diabetes y sin sus 2 piernas el venía a trabajar al mercado y a mí me tocaba acompañarlo y apoyarlo en todo”, expresó.

Afirmó que cuando fallece su compañero con el que convivió 17 años, ella sabía que tenía que buscar la manera de sobrevivir y es cuando decide trabajar de lustradora de zapatos.

Elizabeth afirmó que "todo trabajo mientras sea honrado es digno y la verdad es que no me avergüenzo, porque es la forma en la que yo me gano la vida y así he logrado salir adelante”.

Esta mujer aguerrida es madre de 3 hijos, todos viven aparte. Ella habita sola en el barrio La Fuente.

Sobre este nuevo espacio inaugurado en el mercado Roberto Huembes, dijo sentirse contenta que el gobierno les ha garantizado un lugar digno donde trabajan tranquilos y seguros.

Ahora ya no nos vamos a mojar, ni asolear, realmente son condiciones dignas que solo este gobierno lo hizo posible”, resaltó.

Elizabeth quien se describe como mujer luchadora y que le gusta trabajar para ganarse la vida, sin duda es un ejemplo a seguir.

Don Humberto José Sandoval, uno de sus clientes, comentó que la historia de esta mujer es un ejemplo para muchas mujeres solas, ya que ella retomó el trabajo de su esposo y “para mi es una mujer bien trabajadora, luchadora, esforzada y que ha demostrado que todo trabajo es digno”.

Ahora no es nada nuevo ver una mujer en estos trabajos y demuestran que ellas también pueden, y que tienen la fuerza y capacidad que tenemos nosotros los hombre”, dijo el zapatero Sergio Arce.

Si usted quiere lustrar sus zapatos recuerde visitar el galerón de los zapateros, ubicado en el costado oeste del Centro de Desarrollo Infantil, del mercado Roberto Huembes, el precio es de 15 córdobas.

En este galerón hay 2 mujeres que lustran y ejercen el trabajo de zapatería, lo que demuestra la inclusión de las mujeres en todo tipo de trabajo, dejando claro que más que fuerza, se necesita disposición y ganas de salir adelante.-