En esta nueva audiencia de juicio solamente testificó el especialista en telecomunicaciones Manuel Antonio Oporta Blandón, quien a solicitud de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía Nacional, realizó un avaluó de cada una de las camionetas en que se transportaban los acusados, de los equipos técnicos que estaban en su interior y que servían de fachada para esconder las caletas en que venían oculto los 9.2 millones de dólares. Oporta ocultó su rostro con un pasamontaña.

Posterior a esta declaratoria, el Fiscal del Ministerio Público, Giscard Moraga, solicitó al judicial admitir nuevas pruebas contra los procesados, entre estas un informe de las llamadas que realizó Raquel Alatorre Correa al momento de presentarse al puesto fronterizo Las Manos.

Igualmente la fiscalía solicitó la incorporación al proceso de un informe migratorio de los acusados, un análisis de los 18 pasaportes, un informe de los Sistema de Posicionamiento Global (GPS, por sus siglas en ingles) instalado en las camionetas Vans y la inspección ocular antes descritas que se realizó en los patios de la Dirección de Auxilio Judicial.

Antes que Altamirano, periodistas, procesados, agentes policiales y abogados defensores se trasladaron a la DAJ, estos últimos pidieron al juez no aceptar la petición de la fiscalía, argumentando que era extemporánea y violentaba las normas establecidas en el Código Procesal Penal.

Ramón Rojas Urroz, defensor de Alatorre manifestó que ninguna de las pruebas iba aportar nada nuevo al proceso. “Es extemporánea, tuvieron cinco meses para practicar esa diligencia y no lo hicieron”, dijo el litigante.

Rojas manifestó que en el intercambio de pruebas el Ministerio Público no oficializó que iba a usar estos documentos “y la legislación establece que solo de esa manera se pudo haber efectuado”.

Cabe destacar que en la audiencia anterior el abogado Ricardo Ramírez, otro de los defensores solicitó la inspección de nueve monitores (computadoras), sin embargo este jueves declinó la solicitud, sin embargo Moraga fue más allá y pidió la inspección de las seis camionetas, tal y como ocurrió. Todos los abogados dejaron en acta su desacuerdo y protestaron la decisión de aceptar las nuevas pruebas.

Equipos valorados en 744 mil dólares


El especialista que trabaja en Telcor (Dirección de Telecomunicaciones y Correos de Nicaragua) fue el encargado de hacer el evaluó a cada una de las seis Vans que ingresaron al país con el logo de Televisa, detalló que dos de las camionetas tienen instaladas antenas satelitales, pero ninguna cuenta con un “codificador” para enviar la señal hacia un satélite.

Detalló al judicial que cada vehículo tiene un valor de 25 mil dólares, mientras los equipos televisivos y tecnológicos fueron evaluados en 50 mil dólares, para un total de 75 mil dólares. Cada vehículo viene dotado de un sistema de aire acondicionado. Oporta aseguró que las seis Vans en que se movilizaban los falsos periodistas de Televisa, no contaba con un sistema codificador que permitiera enlazar alguna señal de video hacia el exterior.

Las camionetas que traen equipos de televisión y la antena satelital fueron valorados en 250 mil dólares y otra cuya antena es más grande tiene un valor de 325 mil dólares. En total las seis Vans y los equipos instalados que se detallan en cámaras, antenas satelitales, consolas de audio y video, conversores, entre otros  totalizan en equipos 744 mil 744 dólares.

Mexicanos quieren cumplir condena a su país

Durante el proceso de inspección los 18 acusados fueron ubicados de tres en tres, en dirección a la camioneta en que se transportaban, de forma que el judicial conociera en detalle lo que han venido asegurando los 16 testigos que han desfilado por el estrado jurídico.

En ese preciso momento los periodistas comenzaron a preguntar a los mexicanos, ya que por primera vez tuvieron acceso directo a ellos, quienes expresaban el interés de pagar su condena (en caso de ser encontrados culpables) en México, ya que aseguran existen mejores condiciones carcelarias.

Alatorre también por primera vez estuvo muy cerca los reflectores, las grabadoras y las cámaras fotográficas y televisivas, sin embargo se abstuvo de expresar alguna palabra por la presión que ejercían los oficiales de policía encargados de su custodia.

Los procesados al notar la presencia de periodistas de su país, aprovecharon para solicitar su extradición (Nicaragua y México tienen firmados convenios) y hasta enviaron de forma rápida saludos a sus familiares.

“Nos queremos ir a México, allá está nuestra familia, necesitamos a nuestra familia. Nos engañaron”, afirmó uno de los detenidos, mientras era apartado de la decena de periodistas que buscaban grabar sus palabras.

Se estima que este juicio puede concluir en dos sesiones más, en dependencia de la extensión de los alegatos finales del Ministerio Público, de la Procuraduría General de la República y de cada uno de los abogados defensores. También habría que esperar si cada procesado quiere hacer uso de “la última palabra”.

Los 18 mexicanos son procesados por lavado de dinero, transporte internacional de estupefacientes y crimen organizado.