Las investigaciones de la Procuraduría General de la República (PGR) y de la Procuraduría del Distrito Federal advierten que Jesús Alvarado Torres apoyó a su hermana en el registro ilegal de camionetas a nombre de la televisora y en operaciones de lavado de dinero.

El pasado 30 de noviembre, la PGR dio a conocer que había obtenido de un juez federal 16 órdenes de aprehensión, de las cuales 15 correspondían a las personas que están detenidas en Nicaragua y actualmente enfrentan proceso penal en ese país por delincuencia organizada.

La identidad de la persona número 16 en contra de la que se giró la orden de captura no fue revelada, pero autoridades con conocimiento del caso indicaron a 24 HORAS que se trata del hermano de Raquel. El padre de la mujer, cuyo nombre no fue precisado, también está bajo sospecha.

La Procuraduría capitalina rastrea, desde noviembre y con una orden de presentación ministerial, el paradero de Jesús Alvarado Torres, pues sospecha que es una de las dos personas que llevó a cabo los trámites irregulares de 16 camionetas que su hermana compró y que fueron dadas de alta a nombre de Televisa en la Setravi.

Hasta el día de hoy, el paradero de esta persona es desconocido.

Ve PGR tres inocentes en Nicaragua

Para la PGR tres de los 18 mexicanos detenidos en Nicaragua no son culpables de ningún delito, pese a que formaban parte del grupo que se movilizó en camionetas con logotipos de Televisa, donde transportaban ocultos 9.2 millones de dólares.

Se trata de Iván Ricardo Cano Zúñiga, Alfonso Martínez Meraz y Cecilio Torres Gutiérrez, a quienes no encontró responsabilidad alguna en la investigación realizada en México, por lo que no solicitó su aprehensión y extradición a México.

Oficialmente no se dieron detalles del porque no se procedió en contra de estas personas a diferencia del resto del grupo, sin embargo, autoridades revelaron que en los distintos cateos y diligencias realizadas en México no se encontró información que los incriminara a ellos en particular.

Tampoco llevaban consigo documentos oficiales falsificados, a diferencia de la líder del grupo Raquel Alatorre, y de otras personas detenidas con las que viajaban, y que en algunos casos portaban incluso pasaportes apócrifos.

En su indagatoria en México, la PGR detectó a varios de los involucrados operaciones bancarias, entre ellas depósitos, transferencias, inversiones y canje de divisas, que en total ascienden a 180 millones de pesos. Sin embargo, en ninguna de esas operaciones se encuentran vinculadas las tres personas mencionadas.