Mejorar los rendimientos productivos del cacao nicaragüense y principalmente de la variedad pacayita, es lo que persigue la alianza que impulsan representantes de Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN) y el gobierno, a través del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA).

Durante un encuentro realizado este lunes en los laboratorios de biotecnología del INTA, los técnicos de APEN pudieron conocer el trabajo que se realiza para mejorar la producción de cacao y otros rubros.

Donald Juárez, responsable de la Unidad de Fitomejoramiento del INTA, explicó que actualmente se trabaja en el desarrollo de la huella genética del cacao.

Hemos presentado las capacidades que tenemos en cuanto al conocimiento y utilización de herramientas biotecnológicas para el mejoramiento genética, que son herramientas que se utilizan para la protección de los recursos genéticos del país. El cacao por ser un cultivo de bastante interés económico debe tener este tipo de estudio, primero para verificar la calidad y pureza de lo que los productores están produciendo y comercializando y luego la protección del recurso”, indicó Juárez.

Conocer la huella genética del cacao, permitirá establecer programas de protección al recurso y conocer la calidad.

Si hay un material que es altamente productivo y susceptible a una enfermedad, y el producto dice que tiene esa variedad en su finca, nosotros podemos hacer este estudio para verificar lo que el productor tiene. Ya hicimos un estudio con la variedad pacayita, muy pronto se presentará esa variedad, que es nativa de Nicaragua y posee muy buena adaptación a las condiciones ambientales del país y la calidad que tiene es muy buena”, dijo Juárez.

Gerry LaRue, experto de NSF International, indicó que la visita es explotaría con el interés de establecer un protocolo para una guía, que será dirigida al productor, para que pueda determinar la variedad del producto, su pureza y los niveles de productividad.

Aún no tenemos resultados, lo que tenemos es una conversación para integrar a los actores en llegar a un consenso para establecer un estándar”, indicó LaRue.

María José Pérez de APEN, indicó que es muy importante conocer el origen genético de las variedades, en este caso del cacao, para garantizar al productor que la inversión que realiza tendrá resultados positivos.

Estamos iniciando o consolidando lo que existe sobre un sistema de trazabilidad genética de cacao que todos los países quisieran tener, lo que sería un gran paso y un gran adelanto. Esto le sirve al productor porque tienen que estar seguro de lo que están sembrando”, afirmó Pérez.