“Damos gracias a Dios por este día, damos gracias a Dios y al Virgen, particularmente  a la Madre de América, a la Virgen de Guadalupe, hoy que en Nicaragua celebramos su advocación, celebramos su día”, dijo Rosario quien señaló que en Nicaragua esta celebración se hace poniendo en práctica el servicio, el amor, la solidaridad, así como también promoviendo la unidad y la paz.

Estas declaraciones las brindó Rosario este medio día a través de los Medios del Poder Ciudadano, en donde también agradeció una carta del Padre Naguib Eslaquit en la que aborda la festividad de la Virgen de Guadalupe en América y particularmente en Nicaragua.

La compañera afirmó en este sentido que los nicaragüenses ven a la Virgen de Guadalupe “como su Madre igual que a la Purísima Concepción de María”.

Indicó que la Virgen “promueve en nuestros corazones ese sentimiento de amor maternal, de amor paternal en los hombres, ese sentimiento de familia, de comunidad que es el que el mundo necesita para avanzar en complementariedad y para dejar atrás los conflictos, para dejar atrás tanta avaricia, tanta codicia” con lo cual podemos “aprender realmente a ser cristianos, a ser solidarios, a tener fe a tener valores y a vivir de acuerdo a esos valores, que esta tierra, que este planeta eso es lo que demanda de nosotros”, destacó a la vez que instó a dejar atrás el modelo capitalista que lo que promueve es la arrogancia, el pecado y la soberbia.

“Necesitamos promover amor de padre, madre, amor de familia entre nosotros, corazón solidario, la fuerza del corazón solidario para crear nuevas formas de vida, nuevas relaciones para el respeto a la dignidad humana”, subrayó.

Rosario afirmó que en Nicaragua el pueblo es el gobernante y que como tal tiene la responsabilidad de promover ese espíritu trascendente “de amor, de encuentro, de unidad, ese espíritu cristiano de solidaridad y de justicia social que nos permita avanzar de verdad en todos los campos: cultural, social, económico, político”, así como también el protagonismo “que es dignidad que nos permita avanzar más allá de los problemas cotidianos, enfrentándolos en armonía, buscando soluciones armoniosamente, dialogando, alcanzando consenso, forjando alianza” e “instalando puentes que unan”.

En este sentido la compañera subrayó que Nicaragua se está forjando de la niñez, la juventud, la familia, y los valores, todo ello con apego a nuestra identidad, la idiosincrasia, y las prácticas culturales.