El Informe de Necesidades Básicas Insatisfechas elaborado por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE), presentado este jueves, refleja una considerable reducción en los índices de hacinamiento, servicios insuficientes de fuentes de agua y uso de servicios higiénicos, índice de vivienda inadecuada, baja educación para niños entre 7 y 14 años y de dependencia económica.

En lo que respecta al hacinamiento, se tomaron en consideración los hogares en la zona urbana donde 4 o más personas utilizaban un mismo cuarto para dormir y en la zona rural de 5 a más.

El resultado revela que un 17.9% de los hogares cuenta con esta condición, lo que significa una disminución de 12.3% respecto a los datos de 2009, cuando eran 30.2% los hogares nicaragüenses con hacinamiento.

Entretanto, el acceso insuficiente a fuentes de agua, considera a las viviendas que no tienen acceso al agua, falta de inodoros y que no se conectan a las tuberías o pozos privados. En ese orden, se encuentra que son 19.2%, a diferencia de 2009, cuando el dato era de 27.4%.

Al mismo tiempo las viviendas que no tienen paredes de bloque, piedra cantera, gypsum u otro tipo de láminas constructivas son 6.6 % del total, dejando de ser los 10.8% de 2009.

El estudio encontró que sólo 9.4% de los niños entre 7 y 14 años no asisten a clase, contrastando con de 16.1% que no asistía en el 2009.

El último dato considerado por el instrumento de medición fue el de la dependencia económica. En este orden, se refleja que en 15.1% de los hogares, tres personas o más dependen de un miembro del hogar con ingreso económico, en comparación al 23.9% de los hogares que en 2009 tenían esta dependencia.

Programas de gobierno generan gran impacto

El Presidente del Banco Central de Nicaragua, el Compañero Ovidio Reyes, explicó durante la presentación de los datos, que los resultados son consecuencia de la actividad global de la economía nicaragüense.

En ese sentido, destacó importantes programas de gobierno que tienen incidencia directa, como por ejemplo, el Plan Techo y los programas de vivienda, que permite a las familias protagonistas tener mejores condiciones en sus hogares, dejando así de considerarse insuficientes.

“(cada programa) Contribuye a la reducción. Pero también aquí están medidas las personas que por su propia cuenta le ponen zinc a los techos. O sea, una combinación de diversos factores. También están la construcción de nuevas viviendas. Una persona que vivía tal vez con necesidades básicas insatisfechas, pero ya tiene una vivienda de interés social, obviamente es mejor en todos los aspectos”, valoró.

Otro ejemplo citado fue la merienda escolar, que contribuye a que más niños permanezcan en las escuelas o sea vean atraídos hacia ellas “para que tengan un complemento además del estudio, entonces todo esto mejora la condición de vida”.

A su vez, destacó el crecimiento en la actividad económica, la generación de nuevos empleos, la inversión extranjera directa y las remesas.

Estos indicadores fueron construidos a partir de los datos obtenidos en el último trimestre de 2016.

Irene Álvarez de INIDE, explicó que la metodología utilizada se desarrolla de manera diaria, con una muestra de más de 7 mil viviendas, el mismo mecanismo utilizado en los instrumentos de medición de vivienda y empleo, anunciados hace un par de semanas.

Estos indicadores serán también actualizados cada trimestre y son publicados en la página web del INIDE.