Durante años la Virgen Morena, como también es conocida, ha sido retomada por muchos pueblos de Latinoamérica y el mundo debido a la grandeza de sus milagros, muchos emigrantes han elevado sus plegarias a la venerada imagen con el propósito de ver resueltas sus dificultades al momento de cruzar la frontera entre México y Estados Unidos, de igual manera, muchos elevan sus plegarias a la morenita para encontrar en ella paz y alivio en los momentos de dificultad.

Al igual que el pueblo mexicano, los nicaragüenses celebran la aparición de la virgen de Guadalupe, la que desde hace más de un centenario vino a nuestras tierras para ser venerada y festejada por muchos nicaragüenses que debido a la majestuosidad de sus milagros han depositado su confianza y fe en la madre de Jesucristo, la intercesora entre los hombres y el padre celestial.

Para el padre Bismark Conde, las festividades de la virgen de Guadalupe se han convertido en una celebración de todo el continente, esto debido a la grandeza y dones que posee la virgen.

“La celebración de la virgen de Guadalupe no solo es del pueblo mexicano, ellos tuvieron el privilegio de ser visitados por la madre del cielo, tuvieron esa bendición que la madre celestial pusiera sus pies por primera vez en México, sin embargo, esta fiesta no solo es de ellos, esta es una festividad de América Latina porque nos sentimos gozosos de que nuestra madre haya aparecido en nuestro continente” destacó el párroco.

La adopción de las celebraciones en honor a la Guadalupana en nuestro país tiene un origen legendario y se remontan desde antes de la declaración de las primeras Arquidiócesis en Nicaragua.

“Desde antes de que el Papa Pio X,  declarara Diócesis a nuestra Arquidiócesis de Managua junto con otras del país ya  veníamos honrando a la virgen, ya casi nos aproximamos a los cien años de celebrar y evangelizar, sin embargo antes de ser nombrados como arquidiócesis ya vivíamos de ese fervor mariano, el culto a la virgen de Guadalupe es muy legendario en nuestro país, este fervor y amor a nuestra virgen ha sido manifestado en la congregación de muchas iglesias y capillas nombradas a su patrocinio” dijo el padre Castillo.

Así mismo, el sacerdote manifestó que uno de los grandes iniciadores de las festividades en honor a la Virgen de Guadalupe fue el Beato Juan Pablo II, quien expandió esta bella celebración por todo el continente.

“Uno de los grandes impulsores de esta bella celebración de la Virgen de Guadalupe fue el Beato Juan Pablo II, fue él quien la declaró emperatriz de América y esto la convierte no solo en la patrona de los mexicanos sino en la  emperatriz de todos los Americanos, disfrutando de esta manera de una madre que nos ha traído el mejor regalo, como lo es nuestro señor Jesucristo, es por ello que hoy todos celebramos esta fecha con mucho amor y alegría” enfatizó el religioso.

Nicaragüense agradecen milagros a la Emperatriz de América

Al igual que los mexicanos, son muchas las familias nicaragüenses que a diario dan gracias a Dios y a la Virgen de Guadalupe por muchas bendiciones y milagros brindados, los cuales les han permitido alcanzar mucho éxito en sus vidas, así como también le agradecen por su salud, la vida y la paz en los pueblos del mundo.

Doña Elena Castañeda Nicaragua, es una dama que desde hace más de treinta años celebra en compañía de su familia la aparición de la virgen de Guadalupe, esto como una manifestación de agradecimiento por todo los favores otorgados  durante su  permanencia en México, país donde realizó sus estudios en farmacología.

“Mi devoción por la Virgen de Guadalupe nace desde que yo estaba muy joven y estudié Farmacia en la ciudad de Puebla en México, desde entonces tengo mucha inclinación por la virgencita, yo le pedía que me acompañara, me protegiera y me diera fuerzas para salir adelante y lo logré, es por ello que confío mucho en ella y sé que es una virgen muy milagrosa y todo lo que le pedimos de corazón ella lo sede” destacó.

Doña Elena manifiesta que su primer contacto con la virgen lo sostuvo en la ciudad mexicana en un momento en el que atravesaba muchas dificultades económicas y fue con la ayuda de la virgen morena que logró vencer todas las adversidades que la aquejaban.

“Cuando estaba en México siendo una estudiante de origen humilde tuve muchas limitantes económicas como todo extranjero que está lejos de su patria, fue en ese momento que yo le pedí a la virgen su apoyo y bendición y ella me lo concedió,  fue así que logre concluir mi carrera universitaria, es por ello que hoy en agradecimiento a todas esas bendiciones  yo celebro con mi familia y amigos a nuestra bella madre celestial” expresó.

Toda su fe y devoción se ha expandido en cada uno de los miembros de su familia,  por ello  confía plenamente en sus hijos quienes según doña Elena continuarán con esa bella tradición religiosa.

“Yo he venido inculcando a mis hijos y al resto de mi familia ese amor por la Virgen de Guadalupe, estoy segura que ellos van a seguir con esta bella tradición, porque ellos también han recibido bendiciones por parte de la virgen, todos tienen muy presente ese amor y respeto hacia nuestra madrecita es por ello que esta bella tradición se mantendrá viva en nuestra familia por muchos años” aseguró.

Reciben milagro de sanación departe de la Virgen

Otro de los devotos de la Virgen de Guadalupe es don Valentín Méndez, quien a raíz de la sanación de una de sus hijas, hizo la promesa de celebrar la aparición de la guadalupana con un rezo en el cual comparte todos los 12 de Diciembre un rezo con sus vecinos y familiares.

“Inicié la celebración de la Virgen de Guadalupe desde 1998, cuando una de mis hijas menores estaba embarazada y se enfermo muchísimo, a tal punto de permanecer durante 15 días en la Unidad de Cuidados Intensivos, fue en ese momento que yo le pedí sanación para mi hija y mi nieta a la virgen, le ore con mucha devoción y gracias al milagro de ella hoy mi hija está con nosotros” aseguró.

“Todos los años realizamos un rezo a la virgen en compañía de mi esposa y mis hijos, entregamos dulces y comida a los niños y vecinos, porque consideramos que esa es una manera de compartir con nuestros más cercanos esa felicidad de tener con vida a nuestra hija gracias al milagro que nos hizo la virgencita” destacó Méndez.

Guadalupana en los momentos más difíciles

Adilia Ruiz, es otra de las devotas de la virgen de Guadalupe, desde 1973 celebra con mucho amor y devoción a la madre santísima, su admiración por la virgen surgió a raíz del terremoto ocurrido en Managua en 1972, cuando los capitalinos atravesaron muchas dificultades por ese desastre natural que causó mucha muerte y tristeza.

“Recuerdo que mi devoción por la virgencita inició cuando todos los capitalinos estábamos abatidos por el desastre causado por el terremoto, veíamos mucha muerte, tristeza y desolación en muchas familias de nuestros amigos y fue en ese momento que yo decidí invocar mis oraciones a la virgen de Guadalupe y fue ella quien nos dio la fuerza y la sabiduría para salir adelante, fueron momentos muy difíciles, sin embargo solo con la ayuda de nuestra madre pudimos enfrentarlos” manifestó.

Actualmente, doña Adilia es miembro del comité organizador de las festividades en honor a la virgen de Guadalupe en la Parroquia Santa María de Guadalupe, donde en compañía de otras devotas agradecen cada uno de los milagros hechos por la virgen.

“Yo soy muy creyente de la Virgen porque ella es muy milagrosa, me ha curado de muchas enfermedades y cada vez que me encuentro en alguna dificultad le pido a ella que me ayude y siempre lo ha hecho, la virgencita a lo largo de muchos años ha logrado ganarse el amor del pueblo nicaragüense debido a sus manifestaciones y milagros, es por ello que cada vez son más los que se suman a esa devoción por ella” agregó.

Las manifestaciones de agradecimiento a la virgen de Guadalupe día a día se expanden por todo el territorio nacional, muestra de ello son las múltiples celebraciones que realizan las diferentes parroquias y capillas de nuestra capital que poseen la orden de la morenita de América Latina.