Hoy, al cumplirse exactamente el 481 aniversario de la cuarta y última aparición de la virgen al indígena Juan Diego en el cerro del Tepeyac, según la leyenda, es cuando se concentra la mayor cantidad de personas en el lugar.

Al iniciarse esta medianoche, como es tradicional, una impresionante multitud le cantó Las Mañanitas a la deidad.

Los feligreses, desde ancianos hasta menores, proceden de todo el país, quienes en su mayoría arriban al santuario en caravanas y muchos pernotan en las calles aledañas, cubiertos como pueden ante el frío de la madrugada.

Muchos de ellos cargan con imágenes religiosas.

Para proteger a los pelegrinos, en las inmediaciones del templo permanecen radicadas allí tropas de policías federales, apoyados con modernos medios de seguridad. En ese lugar están establecidos puestos de vigilancia, con recursos para detectar armas de fuego, artefactos explosivos y otros objetos peligrosos.

Incluso, un helicóptero no tripulado con cámara de video surca el cielo para así detectar cualquier emergencia.

También se encuentran custodiados por agentes capitalinos los diferentes accesos viales al Distrito Federal y las rutas para llegar al santuario guadalupano.

Se montaron además un puesto de extinción de incendios y un punto de localización de personas extraviadas.

Asimismo, se instalaron puestos médicos para proporcionar ayuda a los caminantes que la requieran, fundamentalmente ante desmayos y fatigas por las largas horas de permanencia.

Unos 20 mil efectivos en total cuidan y apoyan la gigante manifestación en esta operación denominada Seguridad Basílica 2012.

La Virgen de la Guadalupe, también llamada por la población como la Morenita del Tepeyac, es la patrona de México, el cual tiene unos 75 millones de fieles y es el segundo país con más católicos después de Brasil.