Monseñor Eddy Montenegro, Prelado de Honor de Su Santidad Juan Pablo II, destacó la labor humanitaria y comunitaria que realizan los miembros de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, en la celebración del 37 aniversario de su constitución.

"En esta ocasión, en esta tarde, en este 38 aniversario de la fundación de la Fuerza Naval. Yo he oído algunas veces al Presidente contar los viajes que se hicieron con unas lanchas al comienzo de la Revolución, cómo nació, porque no hay duda que en Nicaragua es una etapa nueva, la formación de un Ejército nuevo, chiquitito diríamos comparado con los ejércitos centenarios, son 38 años. Pero no hay duda que para los que vivimos en nuestra Patria, nuestro Ejército le ha tocado jugar roles de carácter fuertemente humano y comunitario", dijo el líder religioso al momento de la invocación al Altísimo.

Montenegro elevó una oración por todos los miembros de la Fuerza Naval y también por las familias y los marineros desaparecidos a bordo del navío Johanna Betsey.

"Le pedimos a Dios por las familias de ellos y por ellos, porque la esperanza es lo último que se pierde", señaló.

Valoró que "hoy vemos siempre a este cuerpo del Ejército trabajando por su comunidad, no solamente para patrullar las aguas que bañan nuestro territorio nicaragüense, y esas aguas nuevas que tenemos en el Atlántico".

En ese sentido pidió a Dios que les acompañe siempre en sus misiones y fortalezca su fe. "También le pedimos a la Virgen de la Gritería Chiquita que bendiga al Ejército de Nicaragua, a la marina, a nuestros gobernantes y a la nación entera".