Los resultados del programa de inclusión financiera desarrollado por Banpro y el Diálogo Inter-Americano, en conjunto con la Alianza para las Migraciones en Centroamérica y México, arrojó que son los jóvenes de Nicaragua y particularmente los estudiantes, el sector poblacional con mayor disposición de ahorrar.

A criterio del Dr. Manuel Orozco, director del Diálogo Inter-Americano, factores que podrían influir serían el crecimiento de la urbanización y mayores oportunidades de empleo.

Yo creo que sí hay un cambio generacional en la juventud del presente en relación con 20 años, incluso más sobre  la importancia de formalizar tu dinero en el sistema, en el sistema económico. Y eso puede ser una función de varias cosas, una es el aumento de la tasa de urbanización del país, tal vez oportunidades de empleo que se les estén presentando y también creo que la tecnología tiene un rol muy importante”, precisó.

En ese sentido afirmó que otros sectores que demuestran intenciones en formalizar los ahorros son las amas de casa y quienes reciben remesas.

Orozco señaló que un 80% de los migrantes nicaragüenses envían dinero al país. Sin embargo explicó que el aumento de casi  20% en las remesas registrado recientemente, es debido a factores mixtos.

Entre tanto Luis Rivas, Director Ejecutivo y Gerente General de Banpro, afirmó que en la región, el país que recibe mayor cantidad de remesas es El Salvador.

El monto de remesas que entra a El Salvador es mucho mayor que el que entra a Nicaragua, mucho mayor. Y además el nivel de migración que hay en El Salvador hacia los Estados Unidos es el triple. Bueno, el triple no, más. Mucho más”, insistió.

Rivas expuso que de acuerdo a las estadísticas el depósito de ahorro es bastante estable. En ese orden, afirmó que la meta es llegar de bancarizar el ahorro de 10 mil personas, a 40 mil.

Afirmó además que esto generaría mayor acceso a créditos que apalancarían los ahorros en función de emprendimientos y proyectos personales.

 “Un gran reto es cómo hacemos para canalizar esos recursos que en gran medida dependen de la capacidad de retener el banco a ese cliente con el servicio, con los productos complementarios que se le dan. El gran reto más bien, y es una de las cosas que queremos impulsar con algunos socios estratégicos, es cómo hacemos para canalizar eso hacia un buen uso, hacia gente que necesita ese dinero”, precisó.

Al evento asistió la Embajadora de Estados Unidos en Managua, señora Laura Dogu.