Los meteorólogos iraquíes pronosticaron hoy que durante la semana próxima las temperaturas ascenderán hasta 50 o más grados Celsius en esta capital y otros puntos del país.
 
La ola de calor que se abate en la actualidad sobre esta nación árabe incide sobremanera en las ciudades de Basora, Maysan y Mosul.

Basora y Maysan se convirtieron en antesalas del infierno en julio cuando los termómetros marcaron 52 grados centígrado y ahora hay pronósticos de que podrían llegar a 53.

Ese calor extremo origina apagones de varias horas por la imposibilidad de generar suficiente energía para los aires acondicionados y el suministro de agua.

Para la semana en curso, el servicio meteorológico iraquí advirtió que las temperaturas podrían llegar a 51 grados centígrado, lo cual añadirá un problema más a los ciudadanos de por sí enfrentados a la falta de seguridad y de servicios públicos ante la situación bélica.

Irak enfrenta un calor brutal en los veranos que se agudiza con los cortes de electricidad.

Los iraquíes con posibilidades escapan hacia otras localidades o países vecinos y los que carecen de aquellas se remedian con baños en los ríos Tigris y Eufrates.

Las autoridades colocaron duchas y ventiladores de agua pulverizada para refrescar el ambiente o a quienes intentan sortear la calícula.