En medio de la algarabía y euforia que causa la llegada de Santo Domingo de Abajo a Managua, la imagen milagrosa fue acompañada durante todo su recorrido por devotos y promesantes, desde la salida de su santuario en San Andrés de la Palanca, hasta llegar a la Iglesia de Cristo del Rosario.

Al ritmo de la música de las bandas filarmónicas, bailes y el sonar de los cohetes, la imagen traída en hombros por cargadores tradicionalistas fue entregada en Puente León, donde cada año es el escenario de este acto de fe, tradición y fervor religioso.

Posteriormente hizo su recorrido hasta llegar a la Iglesia de Cristo del Rosario, donde la imagen tuvo una gran bullanguera bienvenida con el estruendo de mucha pólvora y ritmo musical de trompetas y tambores.

 “Este momento es de mucha emoción espiritual, la gente demuestra esta exuberancia de fe y emoción”, expresó Aureliano O’Dowd, párroco de la Iglesia Cristo del Rosario.

El párroco hizo un llamado a los fieles a que se acerquen más a Dios, “que sean más como Domingo que imitó a Cristo en todo (…), que vivamos como Él vivía su vida, sino sería inútil todo esto”, aseveró.

Caminaron largas distancias

Algunos de los promesantes acompañaron a la imagen milagrosa desde su salida, como doña Jessica Smith, quien se hacía acompañar por dos nietos menores de edad.

 “Vengo caminando desde la terminal de la 110 pagando promesa por enfermedad. Llevo 28 años pagando promesa”, dijo Smith.

Otros esperan a Santo Domingo donde es entregado a los tradicionalistas de Cristo del Rosario.

“Siempre que pasa por aquí (Puente León), nosotros venimos, es una vez al año y aprovechamos ya que es una tradición”, manifestó doña Maura Briceño.

Isabel Báez, con su hijo de meses en brazos expresó: “Todos los años pasa por aquí y vengo a verlo desde que tengo conocimiento. Ya son 26 años que tengo y aquí siempre pasa”.

La imagen permanecerá en la Iglesia de Cristo del Rosario hasta el 20 de agosto, cuando retornará a su iglesia en San Andrés de la Palanca. Previamente el 10 de agosto, despedirá a Santo Domingo de Guzmán en el Gancho de Caminos.