Centenares de devotos participaron en la vestida de la imagen de Santo Domingo de Guzmán, tradición que se realiza cada 3 de agosto, previo a la procesión del Santo al día siguiente.

Este año la pequeña imagen fue adornada con flores blancas y amarillas, representativos de la Iglesia Católica, pero además detalles de flores rojas.

Este 4 de agosto, Santo Domingo de Guzmán recorrerá el Mercado Oriental y los barrios orientales de la vieja Managua.

“Es una tradición que heredamos de mi madre, que en paz descanse. Siempre lo venimos a adornar para que salga a las calles de Managua y celebre su día con el pueblo. Esta es una manera de darle gracias a él por tantas bendiciones que a lo largo de los años nos ha brindado”, expresó Néstor Espinales, promesante.

La imagen bajó de su santuario para ser cargada y bailada en hombros por el pueblo al son de los filarmónicos y la marimba, momentos en el que la algarabía se apoderó de la iglesia de Santo Domingo ubicada en el barrio 19 de julio.

“Hoy y mañana son días hermosos porque es cuando el pueblo carga a Minguito en sus hombros, por eso hay tanto desborde. Siempre estamos celebrando con mucho respeto porque él es un Santo ejemplar que nos dejó la tarea de rezar el Santo Rosario. La vestimenta del Santo es un momento hermoso porque se adorna con flores coloridas que le dan más vistosidad a la diminuta imagen del patrono de los managuas”, destacó José Alarcón, presidente del Comité de Cargadores Tradicionalistas de Managua.

La mayordoma de las fiestas patronales, la alcaldesa Daysi Torres, acompañó a las familias una vez más, destacando el colorido, la tradición y el folclore que caracterizan a esta actividad religiosa.

“Siempre venimos a la iglesia a vestir al Santo, recordemos que Minguito es quien nos llena de alegría durante diez días y vemos acá la tradición y el colorido de un pueblo creyente”, añadió.

Los testimonios de sanación son incontables entre quienes acuden a la vestida de la imagen, asegurando que la fe de ellos y la misericordia de Minguito les ha permitido tener otra oportunidad de vida.

“Mi niña la traigo vestida de folclore para que le baile a Minguito, promesa que hice desde que me enteré que estaba embarazada, ya tenemos dos años de venir y mi compromiso es hacerlo hasta que Dios nos preste la vida”, dijo Andrea Cáliz, promesante.

“Hace dos años me dio un derrame cerebral, la mitad de mi cuerpo quedó inmóvil y mi padre me instó a pedirle a Santo Domingo mi sanación y así fue, gracias a ese milagro hoy le puedo bailar y agradecerle desde su iglesia”, manifestó Mayra González.

Luego de la vestida de la imagen, se rezó el Santo Rosario, así como lo promovió Santo Domingo durante su peregrinación por el mundo, misión que le permitió a su vez evangelizar y acercar a los pies de Cristo a todos los creyentes.