Tras una misa oficiada por Su Eminencia Cardenal Leopoldo Brenes y al grito de ¡Viva Santo Domingo de Guzmán!, bailes, música filarmónica y cohetes, fue bajada del trono la pequeña imagen del Santo milagroso en la Parroquia de Las Sierritas, para ubicarla en la peaña en la cual será trasladado este Primero de agosto hacia la Iglesia que lleva su nombre en los escombros de la vieja Managua, donde permanecerá durante 10 días.

Feligreses y devotos de la diminuta imagen se dieron cita desde horas muy tempranas de la mañana en la Parroquia Las Sierritas, para acompañar y presenciar la bajada del Santo Patrono de los managuas.

El Cardenal en su mensaje eucarístico, señaló que Santo Domingo era un hombre inteligente, pero le hacía falta algo y eso era Jesucristo, pero que se esforzó para que Él fuera el centro de su vida.

Agregó que así como Santo Domingo se esforzó, el cristiano debe tener a Cristo en su corazón y vivir estos 10 días con mucha devoción.

Esta es una fiesta familiar, uno mira a las abuelitas, a los hijos, a los nietos y he visto muchos niños cargados por sus papás y no hay duda que el día de mañana en la bajada también miremos a las familias unidas y que sigan trasmitiendo su fe y experiencia que viene de nuestros bisabuelos y ahora la juventud sigue al Señor a través de la intercesión de Santo Domingo de Guzmán”, mencionó el Cardenal Brenes.

Esta es la alegría característica de las fiestas de Santo Domingo y esa alegría nos debe llevar siempre a recordar que Jesús dice: Yo he venido para que tengan vida abundante y plena, eso creo que llena un poco las ansias y expectativas de nuestra gente”, manifestó el párroco Boanerges Carballo.

Desborde de promesantes

Luis Ramón Méndez llegó con su hijo y su mamá para pagar promesas ya que a través de Santo Domingo el Señor les ha hecho varios milagros.

Estamos honrándolo porque a través de él ha hecho muchos milagros el Señor y por eso estamos aquí pagando una promesa. Hace 21 años la ciencia médica me lo desahució a él cuando era un recién nacido y vine y le pedí a Santo Domingo de Guzmán de corazón y fe, que intercediera por él y es así que hoy andamos pagando promesa y mi mamá también para un 10 de agosto ella iba a ser operada de un tumor y me dijeron que no aguantaría; yo también le pedí a él para que estuviera unos días más y aquí estamos”, dijo el promesante.

Asimismo, doña Maricela Dávila expresó que ella llega todos los años a la Bajada del Santo y ahora con mucho más fervor, ya que hace dos años y medio le diagnosticaron cáncer y ahora le da gracias a Santo Domingo porque aun la tiene con está con vida.

Tengo 15 años de venir a pagar una promesa porque padezco de azúcar y mi promesa es venir de rodillas porque me tiene con vida aún, también vengo con una nieta y un nieto, a ella porque la salvó, ya que a ella le fue enterrada una varilla de hierro en la cabeza y le agarró gangrena. El niño tiene soplo en el corazón y lleva dos años que ya no lo internan”, indicó Martha Obando, del barrio Julio Buitrago.

A la bajada también asistió la Alcaldesa Daysi Torres, el Vicealcalde Enrique Armas y la Secretaria General del Consejo Municipal de Managua Reyna Rueda.

Aquí estamos compartiendo con todo el pueblo, con todos los devotos y con todos los que vienen a estar un rato alegre. Esta fiesta arrancó con mucha alegría, mucho entusiasmo, devoción y fe”, dijo la Alcaldesa y Mayordoma de las fiestas Daysi Torres.